2012

En defensa del bestseller

Con una risita nerviosa, me dijo casi a manera de confesión que había leído el libro de moda, un bestseller. Me lo dijo así porque sabe mi forma sangrona y pedante de ser. Pensó que me burlaría de ella y si, así fue, pero la burla fue digamos manifestación de nuestro cariño.

¿Cuál es la finalidad de un libro?

Es una pregunta sencilla ¿para qué es creado un libro? Y la hago precisamente porque quienes denigran la literatura light, el bestseller, lo hacen partiendo de prejuicios muy arraigados. Prejuicios y envidias de ver los libros vendiéndose por toneladas, mientras la literatura “de verdad” (permítaseme el adjetivo, no para denostar sino para diferenciar) permanece en los estantes de las librerías vendiéndose a cuenta gotas.

Aducen que su liviandad es para el lector flojo, para el que no le gusta pensar, el que prefiere el café descafeinado y la comida baja en grasas, para conseguir una fácil digestión.

No me gusta el descafeinado ni los bestsellers, sin embargo no estoy en contra de que se consuman.

La finalidad de un libro es el entretenimiento. Si, un libro no esta hecho para hacer personas cultas, quien lee para saber más esta errado, para eso existen las enciclopedias y los libros técnicos. Se lee por gusto, por placer, por entretenimiento.

Los pro-lectura, venden la idea falsa de que tienes que leer para saber más, no es cierto, quizá si aceptáramos que la lectura es un entretenimiento tendríamos mas lectores. Todos preferimos entretenernos que encerrarnos en una escuela, por ejemplo. Digresiones.
Al igual que la televisión, la radio, y los juegos de azar, un libro esta hecho para el entretenimiento, primero, y quizá con una función secundaria, ser vehículo de cultura.

El libro entretiene al lector haciéndolo que use su imaginación, así que como vehículo de entretenimiento por imaginación, el bestseller, la literatura light cumple mejor que ningún otro su cometido.

Mantiene al lector ávido de páginas, elucubrando en su mentecita que es cierto que existen conspiraciones que nos guardan secretos para gobernar el mundo, que los marcianos experimentan con nosotros, que Adán aún habita entre nosotros, y que si deseas algo con verdadera fuerza todo el universo conspira para que lo consigas.

“Es que los bestsellers están plagados de desinformación!” Exclaman horrorizados los guardianes de la buena lectura, viendo mancillada la dichosa y sacra palabra.

Los únicos libros que no contienen datos erróneos son las enciclopedias y libros técnicos-científicos, y eso también esta por verse.
El escritor cuenta una historia para que alguien se entretenga leyéndola, los escritores no son educadores.
La finalidad de un libro no es llenar la cabeza de conocimiento, hacer mejores personas, la finalidad de un libro es entretener, es contar historias y que haya quien las escuche atento.

Y bajo esa premisa es innegable que, les guste o no, quiéranlo o no, los bestsellers cumplen a cabalidad el cometido: que el lector se entretenga utilizando su imaginación.

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