2012

El color de la discriminación

En México solemos ufanarnos de nuestra hipocresía, claro no cínicamente, pero tácitamente ahí está.

Nos parece aberrante que algún extranjero se refiera algún mexicano como “pinche indio” o “frijolero”, y demás etcéteras, por supuesto que nos enyerbamos, porque es harto discriminatorio, entonces los ríos de tinta corren, sesudos periodistas e intelectuales de todas las corrientes condenan con enérgica voz todo acto deleznable, per se, de racismo. Por supuesto que las redes sociales, siempre a la vanguardia, hacen eco y no se hacen esperar los mega bites condenando tales acciones ¡pinchis extranjeritos racistas!

En México donde somos una combinación de razas hay quienes se jactan de tener un octavo de sangre francesa y un cuarto de sangre española. Donde la mayoría somos morenos pero el más clarito se siente con derecho a burlarse del que es uno o dos tonos más oscuro, y donde buscamos la característica menos favorecida de los demás para poder hacerlo menos… somos segregacionistas y segregados al mismo tiempo.
En México el racismo tiene nombre, y se llama Brayan Pérez, se llama William López, en México el racismo tiene raza y es Tarahumara, es Mixteco; en México el racismo no es ateo y tiene religión, es Católico, es Testigo de Jehova, es Mormón; en México el racismo se transporta en vocho, en microbús, en metro, en burro, en México el racismo tiene música, es regueton, banda, es norteño, el racismo es partidista, y muchas otras cosas más.

Si, eres culpable de un nombre que no rime con tu apellido, un desacierto de tus padres y la sorna será algo con lo que tendrás que lidiar; puedes ser ateo o no serlo, ser el “güerejo patas de conejo”, o el “negrito en arroz”. El color, tu origen étnico, tú nivel cultural, económico, absolutamente todo puede ser justificante para ser señalado, en México como ven, el racismo tiene estatus social, gustos musicales, etc, y si, también color.

El museo Memoria y Tolerancia, inició un proyecto mucho muy interesante, su nombre http://tweetbalas.com . Explica Yaré Saavedra: “Esta obra de arte consta de un cuarto blanco en el que se lee la palabra MÉXICO, suspendida delante de la pared principal. Al frente se observa una pistola de Gotcha que dispara balas de pintura aleatoriamente sobre la pared blanca”

En la página de tweet balas se puede leer que la pistola dispara una bala por cada veinte tweets de usuarios mexicanos relacionados a un hashtag o tópico discriminatorio, manchando el nombre de México.

Me parece un perfomance increíble que le da color a nuestra hipocresía, ahora los bites de racismo dejan una huella visual en México.

Fuente: http://rubiko.mx

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