2012

Los tres Méxicos: el sisi, el nono y el mimi

La presente contienda electoral en nuestro país ha puesto de relieve las tres principales concepciones de la realidad personal, social y cultural que sustentamos los mexicanos. Más allá de los partidos políticos y de los candidatos, somos testigos de cuan diferente puede ser la percepción de la vida que tenemos en México. Cómo pensamos, cómo vivimos, cómo nos gustaría vivir, etc.

En la esquina roja, el campeón invicto, el México nono, habitado por nonos que buscan la manera de mejorar las condiciones de nuestro país trabajando duro y con honestidad. A los nonos no les gusta mucho que cambien las cosas, prefieren lidiar con lo conocido, no quieren asumir riegos innecesarios con respecto al futuro del país. Mejor bueno por conocido que malo por conocer. Para qué complicar mucho las cosas, se hace lo mejor que se puede. Se ha avanzado en algunos aspectos, sigamos así. Ya se han hecho experimentos sociales en otras naciones y casi todos han fracasado. En los pocos lugares en lo que han funcionado importantes reformas, es porque se trata de naciones con una cultura muy diferente a la nuestra. Debido a nuestra idiosincrasia mexicana no seriamos capaces de imitarlos. Abusaríamos. Sobrevendría el caos. Si no está roto, no lo cambies. Detestan a AMLO. Se les llama nonos porque su lema parece ser el siguiente: “No queremos cambiar (mucho), no se puede”.

En la esquina azul, los retadores; los sisis, quienes no concuerdan con los nonos; los sisis están convencidos de que el país se puede manejar de una manera muy diferente. Están convencidos de que el país es uno de grandes recursos naturales que no se han sabido aprovechar. Si esos recursos se aprovechan de mejor manera, se verá reflejado en el bienestar de todos los ciudadanos; ricos y pobres. Los sisis son unos soñadores, les gusta imaginar un país sin hambre ni pobreza extrema. Les agrada la idea de velar por el prójimo. Cada vez están más seguros de que somos capaces de gestar e implementar una relación entre el gobierno y la población que promueva el beneficio mutuo, el bienestar común. Detestan lo que representa EPN y les agrada el discurso de AMLO, que reverbera con sus propios ideales irrealizados. Piensan que México no está roto, está hecho trizas. Sienten que AMLO es el primer paso en el camino hacia la igualdad y la honestidad. Se les llama sisis porque su lema parece ser el siguiente: “Sí queremos cambiar (mucho), sí se puede”.

Los mimis son más escuetos, más misteriosos. No profundizan en el asunto, como si no valiera la pena, o como, de ahí su apelativo, si todos los contendientes les resultasen iguales, todos lo mismo, la misma porquería, las mismas mentiras. Ninguno me convence, puntualiza el mimi. No veo ningún cambio.

Cómo sería un diálogo entre tres amigos, uno sisi, uno mimi y nono el tercero? Podemos imaginarlo:

Sisi: México es un país rico pero pesimamente administrado, y para colmo robado. Se desperdician y reparten miles de millones por debajo del agua. Dos millones y medio de barriles diarios se producen en nuestros pozos petroleros. AMLO es el único candidato en señalar el enorme daño a la población que la corrupción de las instituciones gubernamentales provoca. Desde el gobernante hasta el que te atiende detrás de una ventanilla. Si México fuese una empresa, ya hubiese quebrado. Se puede hacer mucho y nos corresponde a nosotros hacerlo.

Nono: Ese señor está loco, hace soñar a los incautos con un reino que sólo existe en la fantasía. Promete que cuantiosas sumas de dinero serán mejor distribuidas e invertidas. Cómo podría hacerlo si a duras penas terminó su carrera universitaria? Cómo sabes que va a cumplir tanta promesa?

Mimi: Pues yo hasta no ver no creer. Y con tantas cosas que se publican, no hay ni a cuál irle.

Ya se entendió la postura de cada uno; el sisi desea un cambio de fondo, el nono desea la seguridad de la continuidad y el mimi desea más congruencia ante las noticias que recibe, quién hizo qué y cómo sé si lo hizo. Pero no sabemos qué futuro para el país desea el mimi.

Los mimis marcarán la diferencia en estas elecciones, incluso si no votan. Si no votan, su ausencia favorecerá al candidato puntero. Qué vas a hacer, mimi? Le vas a apostar a los sisis o a los nonos? No tienes elección, no puedes evitar la responsabilidad; votarás incluso si no asistes a votar. Realiza un sondeo de conciencia, te identificas con los sisis o con los nonos? Vas a apostar por el pasado cierto, la repetición de lo que ya conoces, o vas a apostar por un futuro incierto, un sendero sin certezas?

No puedes meter tu cara en la arena, mimi, no nos abandones, ayúdanos a decidir. Investiga lo que está pasando en otras partes del mundo; en Europa, en Medio Oriente, en Estados Unidos, en Canadá…

El mundo está cambiando, mimi, las nuevas generaciones de sisis no están dispuestas a vivir de la misma manera en que han vivido sus padres y abuelos. Son los hijos de la información y no les gusta la información que reciben. Están decididos a intentar algo nuevo que nos corresponde a todos desarrollar. Los sisis son idealistas y van a luchar por sus ideales, créeme. No sólo los gobiernos mediocres son su objetivo, también lo son los bancos centrales, los creadores de la deudocracia que nos tiene de rodillas. El sistema piramidal, en el que los de arriba son cada vez menos y suben cada vez más y más, soportándose en los de abajo, que bajan más y más. Una grotesca pirámide en nada equilátera. Un esperpento geométrico. Sabes que es así.

Muy importante, los sisis no sólo son jóvenes estudiantes, muchos adultos también están cansados del estilo de vida estresante que hemos creado y buscan alternativas. Cuidado con los sisis! Bien podrían terminar creando un mundo mejor al nuestro o empeorando el actual. No hay certidumbres.

Mimi, tú sabes qué hacer.

Cortesía de de Jose Luis Talamantes

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