Soy jefe de familia, una familia de clase media integrada por 4 personas: mi esposa, phany ( mi hija de 7 años, cursando actualmente 4to grado de primaria), el wuero (mi hijo de 7 años cursando actualmente el 2do grado de primaria) y yo.
El wuero es un niño inquieto, como todo niño con mucha energía y con preguntas que mucha veces no se cómo contestarle, sin embargo en la escuela y con las tareas no tengo ningún problema; no así con mi hija phany, niña inquieta, hiperactiva ( que niño no lo es en estos tiempos) y muy inteligente, al grado de saber perfectamente cómo manejar las diferentes situaciones en las que sabe que llegara un regaño.
Hace unos días, en una entrevista (en realidad con cualquier medio que lo entrevistara), el secretario de educación del estado de CAMPECHE, recalcaba la importancia de que la educación sea tripartita (maestro, hijo, papa); la educación de los tripartita no debe quedar solo en manos de los maestros, los padre deben integrarse de manera activa en la enseñanza de sus hijos; hay padres que solo llevan a sus hijos al colegio, los dejan, ven que entren, se van y a la hora de la salida regresan por ellos, llegan a su casa y por increíble que parezca, son incapaces de revisar uno por uno los cuadernos y libros de los hijos para ver si tienen alguna tarea o reporte.
Sin embargo habemos padres, que si nos preocupamos por la educación y el aprovechamiento escolar de nuestros pequeños, sin embargo nos llevábamos la sorpresa que cuando llegamos por nuestros hijos al colegio, para empezar y como si fuera película de Indiana Jones primero tenemos que ingeniarnos la manera de engañar, esquivar, evitar o enamorar al o la conserje para poder acceder a la escuela, una vez que logramos entrar hay que ver si el maestro se encuentra en el salón y de que humor se encuentra (cosa que se comprende después de una dura jornada soportando a 30 o mas mounstritos al mismo tiempo, todos con diferente caracteres); una vez a dentro ya de frente con el maestro viene lo bueno, empiezan acusaciones como si se tratase de un juicio y estuviéramos en la aportación de pruebas en contra del acusado, yo entiendo que tenemos que conocer y enterarnos de lo malo de nuestros hijos, pero por el amor de dios díganme “quien no conoce a sus hijos?”; después de las quejas y reclamos por el comportamiento del niño en cuestión uno espera oír opciones o propuestas por parte del maestro, sin embargo esto rara vez ocurre. Como padre no solo quiero llegar y escuchar quejas, si voy es porque quiero saber de qué manera puedo ayudar o cooperar en la educación y buen desempeño escolar de mis hijos, quiero saber que tareas tienen pendiente, que tareas no entregaron y poder sentarme con ellos para apoyarlos y explicarles lo que no hayan comprendido por completo en el salón de clases, porque a pesar de que llevan un cuaderno de tareas a la escuela en el cual se supone deberían regresar anotados los pendientes y las tareas para realizar en casa, por una extraña razón esto no sucede, y aquí hay dos versiones:
Alumno: papa es que el maestro pone la tarea y la borra muy rápido o si la dicta no la escucho y no repite.
Maestro: Sr. Sinceramente su hijo se la pasa jugando, no pone atención, es muy distraído, no hace caso.
Creo que ni una ni otra sea cual fuera la verdadera, es un argumento que justifique que el niño no lleve tarea a casa. Es verdad, el maestro no tiene obligación de estar pendiente de que el niño copie la tarea o los apuntes (¿o si?), sin embargo creo que si queremos que la educación de un giro de 360 grados, debemos empezar por cambiar las formas.
Desde mi punto de vista, cuando el maestro dicte o ponga tarea en el pizarrón, debería caminar por los pasillos que se hacen en el salón entre fila y fila para verificar que los niños efectivamente estén copiando y es una manera de ejercerles un poco de presión; creo que los maestros de las escuelas públicas deberían utilizar las nuevas tecnologías y la redes sociales para estar en constante contacto con los padre de familia y de esta manera evitar ser agobiados (a quien le gusta serlo después de una jornada de trabajo) por los padres de familia que desean un reporte especifico de sus hijos, sin embargo dicen las malas lenguas que eso solo se da en las escuelas privadas; pero es hora de que estos nuevos métodos se apliquen en escuelas públicas, pero al final, cada maestrito con su librito.
Sé que cada niño es un problema y un reto diferente para el maestro, sin embargo al final creo que se generaliza el porqué no hay una educación tripartita, falta de comunicación y muchas veces de tiempo por las 3 partes.
Lo mas facil para muchos maestros de escuelas publicas es mandar a los alumnos mas atrasados al USAER, Hazme el Chingado Favor.
En verdad me preocupa y buscare la manera de hacer llegar propuestas a quien tengan que llegar, y de esta manera las cosas cambien drásticamente con respecto a la educación de nuestros hijos y se pueda trabajar con una educación que sea de calidad y realmente TRIPARTITA.
¡Hazme el chingado favor!
Cortesía de Ivan
