2012

Un Castigo Chino

Un hombre llega a una posada y le pregunta al administrador si tiene un cuarto para pasar la noche. El administrador era un anciano de 95 aos de edad recin llegado de China. Este le responde que solo tiene un cuarto en el tercer piso junto al cuarto de su hija, y se lo ofrece, no sin antes advertirle que si le pasaba algo a su hija, le aplicara “los 3 castigos chinos”

El hombre le asegura que no va a pasar nada y acepta el cuarto.

A la hora de la cena, baja por la escalera una chinita de unos 18 aos de edad, muy hermosa y sensual. Durante toda la cena la Chinita no deja de mirar al hombre y este no poda de dejar de pensar en lo que le haba dicho el anciano. Por la noche, la tentacin fue demasiado fuerte y ste, a escondidas del anciano, fue bien recibidito por la Chinita…

Al terminar, regres cansado a su cuarto a descansar y se durmi.

A la maana siguiente, amaneci con una roca inmensa encima de su cuerpo con un papel que deca:

“Plimel castigo chino: loca encima de cuelpo”.
El hombre piensa que si eso era lo peor que poda hacer el pobre anciano, no iba a haber mayores problemas, se levanta, carga la roca y la tira por la ventana.

Al tirar la roca por la ventana ve otro papel en el marco de la ventana que deca:
“Segundo castigo chino: loca amalada a huevo delecho”
El hombre al ver que la cuerda ya estaba llegando al punto en que mas se estirara, no lo piensa dos veces y se tira por la ventana, pensando que mejor un par de huesos rotos que un huevo menos.

Cuando va cayendo por el segundo piso, lee un gran cartel en el piso que deca:
“Telcel castigo chino: huevo izquieldo amalado a pata de cama”

Hazme el chingado favor!

Cortesa de Rudy

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
43 Comentarios en “Un Castigo Chino”