2012

Lupanares. Un punto de vista científico.

Con fines de inters cientficos y su posterior divulgacin me di a la tarea de visitar esos lugares de moral perdida conocidos como congales, puteros, puticlubs, lupanares, burdeles, y dems sinnimos que ahora escapan a mi memoria por evocar otros recuerdos.

As es, dos preocupaciones me tenan de un hilo, la primera: acrecentar el acervo cultural de los lectores respecto de esos lugares y la segunda: cmo lo lograran sin ser tachados de inmorales? Todo aquel que visita un congal es reprimido en nuestra sociedad por la buena moral que ah se desconoce. El pueblo necesitaba un mrtir y yo estaba dispuesto a serlo. Soy un hroe.

Habrn escuchado que algunas aves cruzan el pantano sin manchar su plumaje, bueno, no es mi caso porque yo termin embarrado hasta los codos, pero todo sea en nombre de la ciencia.

Una manera de clasificar a los congales es por el gnero a quienes estn dirigidos. Un estudio de campo que realic muestra que son ms prolferos los burdeles para varones (sorprendente no?), en segundo lugar los puteros para homosexuales y en tercer lugar los dirigidos a las fminas. Por el momento mi estudio abarc solamente a dos tipos de congales.

No es difcil hallar un congal para hombres, y los hay para todos estatus econmicos y por supuesto entre ms caro el producto y sus servicios, la calidad es mejor.

Para mi estudio de campo eleg congales para varones que ofrecen productos y servicios que clasificaremos de tres y dos estrellas, donde tres es las ms mejor calidad, por motivos de placer evitamos los de una estrella y los que apenas llegan a luceritos y lmparas mercuriales.

Omitir el nombre de dichos congales, pero empiezan con Honk Kong, Adelitas y Amnesia, tres de los ms conocidos, lista que es meramente enunciativa y puede variar con estudios posteriores.

De un estudio acucioso el primer resultado es que ya no est de moda el grito pelos!, pelos, pelos!, lejos quedaron aquellos das en que ir a un putero te daba una idea de la alfombra que ibas a comprar. Solo una chica presentaba una especie de copetito, muy coqueto por cierto, creo que habr que implementar un nuevo grito (almejas?).

La mayora de las chicas si sabe bailar, algunas solo se suben y muestran su cuerpo, pero la mayora realiza bailes y acrobacias en tubos y aros con una maestra ertica impresionante, una danzante de cabello ondulado bailo acompaada de una boa, fue la chica ms solicitada.

Los lugareos muestran un billete y la chica se acerca, es costumbre ponrselo en la diminuta ropa interior, por lo regular despus de que se quita el sostn. El estudio arroj datos de que es descorts intentar colocar un billete enrollado si la chica no trae ropa aunque traigas guantes de ltex.

La mayora de las chicas acepta billetes desde un dlar, pero hay algunas con zapatillas en forma de alcanca, aunque no vi monedas en ellas.

Si gustas de una chica puedes invitarle un trago, el que pagas hasta en un 400% mas caro que tu bebida, puedes elegir un baile privado, en el que aseguran puedes hacer algn trato de prostitucin, el estudio se qued en hiptesis posibles de comprobar.

Los lugareos se muestran lujuriosos, pero en una especie de respeto a reglas de sentido comn, no tocar si no pones billete, no tomar fotografas o video y no ser encimoso si la chica no desea tu compaa.

El ambiente oscuro, permite una visin y lo mas pervertido que se ve son chicas haciendo un baile tipo perreo a los visitantes, tarea que realizan para convencerlos de aceptar un baile privado.

Eso fue en los puticlubs que ofrecen productos y servicios a varones, en donde si bien es cierto la moral no es algo que uno espera encontrar, tampoco se encontr nada que asuste de perversin.

El Mikes es un puticlub para mujeres que las mismas chicas bailarinas me refirieron, y ah nos dirigimos para realizar el estudio, fui acompaado de una fmina que colabor en este estudio de campo. Abrimos las cortinas y encontramos Gomorra. Desde mi punto de vista sucede lo que es comn en las relaciones las mujeres hablan poco y actan mucho.

Sobre una mesa una chica estaba recostada y gritaba frentica, mientras un bailarn pareca fornicarla, sus amigas la animaban y otras se vean deseosas de lo mismo. Arriba, en el templete un tipo bailaba, mientras una chica le acariciaba el falo y amenazaba con lengetearlo. En una pared una chica pegaba los pechos a la pared, mientras detrs suyo un bailarn la tomaba de las nalgas y le empujaba la pelvis con fuerza, si bien es cierto ella gritaba que no, tambin es cierto que no haca gran cosa para evitarlo, cuando el tipo se detuvo ella fue generosa con la propina. Un chico que acompaaba a su novia tuvo una discusin, se par de la mesa y se fue, la chica se qued a continuar viendo el espectculo (bien por ella, grave error del novio).

Las mujeres son ms dispendiosas en cuanto a los donativos a los bailarines, pues mientras en los congales para varones son pocos los que ofrecen ms de un billete a la vez, en los puticlubs para mujeres muchas parecen estar en una especie de subasta, ofreciendo sus billetes en abanico, por supuesto los bailarines agradecen bien la propina y hace que la subasta siguiente tenga ms billetes. Ningn danzante se baj con pocos billetes, contrario a los congales para hombres, en los que al menos tres chicas se bajaron, digamos, deprimidas.

En sntesis el estudio arroj datos de que las mujeres son ms relajadas en cuanto a su comportamiento en un puticlub, olvidan los tabes y encuentran un escape a su vida reprimida, pasionalmente montona. Cabe destacar que en realidad no corren mucho riesgo, puesto que la mayora de los danzantes son homosexuales, no todos, pero si una gran mayora. Tuve ms suerte en ofertas sexuales que mi amiga, eso habla de que o ella es ms fea o luc muy necesitado.

El estudio realizado bajo estricto rigor cientfico, tambin concluy que en los lugares dirigidos tanto para varones como para mujeres ocurren las mismas cosas, slo que es ms privado en los dirigidos para varones, mientras que la privacidad de los puticlubs dirigidos a mujeres empieza al entrar al congal.

Si no vuelven a saber de m, es que encontr mi vocacin. Hoy toca visitar algn puticlub de esos dirigidos al tercer gnero.

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