2012

De doctor a dulcero en un contrato

Buenas, soy un estudiante de licenciatura en Biología en una de tantas universidades mexicanas publicas, hoy me gustaría relatarles una historia de indignación, tristeza y asombro, una típica historia que les hará decir hazme el chingado favor:

Es bien sabido que las universidades a pesar de recibir relativamente grandes cantidades de dinero, solo una pequeña parte va hacia el desarrollo en ciencia y tecnología, por lo que los puestos en universidades son algo peleados entre los graduados de maestría y doctorado, nosotros como casi cualquier estudiante envuelto en la ciencia aspiramos a tener un empleo en una universidad o centro de investigación, es decir consideramos nuestro campo de trabajo como un pequeño mundito en donde siempre viviríamos en la universidad es por esto que un profesor decidió contactar algunas empresas privadas con el fin de alentarnos a buscar otras posibles opciones de trabajo dentro del ámbito científico.

En nuestra primera visita a una compañía farmacéutica nos llevamos una sorpresa al ver las impresionantes instalaciones desde afuera y lo que nunca puede faltar, las 4×4 de lujo y demás automóviles en el estacionamiento de las instalaciones. Cerca de la instalación alcance a ver un anuncio de Ozonoterapia, por lo que como buen engreído informado que soy le comente a mis compañeros que era un tipo de terapia en donde te extraen sangre, le inyectan ozono y este al romper los glóbulos rojos libera hemoglobina e incrementa el brillo de la sangre haciéndola parecer “más limpia” este tipo de terapia además de ser inútil es peligroso ya que si el ozono no se degrada completamente puede terminar dañando partes de nuestro sistema circulatorio y si se realiza de manera prolongada algún órgano, asumí que esto era solo otro changarro no relacionado con la farmacéutica pero como se pueden imaginar estaba equivocado. Una ves dentro de la recepción lo primero que notamos fueron algunos carteles donde anunciaban productos farmacológicos, la mayoría importados de otros países, me lleve una gran sorpresa al ver la descripción de algunos de los medicamentos, categorizados como “Medicamentos Homeopáticos” (Medicinas tan diluidas que la sustancia activa no se encuentra presente y solo queda la “energía” de esta, es decir una pastilla 100% inútil) solo mire a un compañero que conoce bien el termino de homeopatía y me reí puesto que ya sabíamos lo que se nos venia a continuación.

Nos pasaron a un edificio separado el cual se veía impresionantemente nuevo, en este nos dieron un recorrido de 4 pisos cada uno más impresionante que el anterior, en donde se manejaban equipos para el grabado a escalas manométricas para la producción de chips; microscopios de fuerza atómica, de barrido electrónico; cuartos con niveles de seguridad mas altos que cualquiera de los centros de investigación que habíamos visitado; campanas de flujo laminar, mesas para operaciones quirúrgicas, instalaciones eléctricas impresionantes, equipos para análisis genético y todo esto manejando niveles de bioseguridad impresionantes, estoy completamente seguro que mi universidad (la cual se jacta de tener una buena posición a nivel nacional y latinoamericano) no le llegaba ni a los talones a las instalaciones en términos de equipo e infraestructura, es un poco obvio visto que esta empresa estaba financiada por instituciones privadas, después de un impresionante recorrido platique con el encargado y le comente mi inquietud acerca de los medicamentos homeopáticos que ellos manejaban. Para esto el me contesta que a pesar de que los que observe en recepción son importados ellos fabricaban medicamentos homeopáticos y todo lo que se hacia en la empresa tenia que ver con la homeopatía. Asombrado por esto le pregunte si realmente se basaban en el principio de las diluciones y que si que diluciones manejaban. Me respondió con que ellos manejaban diluciones desde 1:100 a 1:2000, de nuevo quede estupefacto y le respondí (en mi mente) Haz me el chingado favor. Y obviamente le comente que esas diluciones eliminaban el compuesto activo, inmediatamente y con un tono astuto me respondió que la energía de el compuesto quedaba dentro de la solución y que esta era la que realizaba la acción, confirmando que todas las instalaciones estaban dedicadas o involucradas en esta pseudociencia. Por fines prácticos y cordiales decidí abandonar la conversación y hacerme el inocente ante su respuesta y cambiar de tema hacia lo que todo científico desea, las publicaciones, un proceso necesario en el que otras personas pueden juzgar si tus procedimientos y análisis son validos y en el que se le da peso y validez a todas tus conclusiones y resultados.

-Publican en esta empresa pregunte yo.
-No, solo cuando se realiza un trabajo de maestría o doctorado, en la empresa manejamos derechos de creatividad para poder patentar posteriormente y vender la patente al mejor postor, es decir todo es “top secret”.

Es decir, estábamos en las mejores instalaciones que eh visto, con el mejor equipo, con doctores en buenas universidades, y sin embargo la empresa se dedicaba a vender dulces, donde las investigaciones que se llevaban a cabo se hacían a escondidas del ojo critico y cualquier avance relativamente útil era inmediatamente patentado y puesto en subasta al mejor postor, cosa que desde el punto de vista empresarial es maravilloso, sin embargo, este tipo de empresa es una burla hacia cualquier otra institución de ciencia y tecnología que busca aportar un bien o servicio a la comunidad. Es decir Haz me el chingado favor, son chingaderas que un montón de dulceros ganen más que lo que yo ganare esforzándome por obtener y probar de manera científica fármacos para poder vender un medicamento que SI ALIVIE y no dulcecitos. Obviamente muchos de mis compañeros quieren trabajar en este tipo de empresa…

Por cierto investigando en la pagina oficial de la farmacéutica encontré que ellos manejan ozonoterapia, acupuntura y la ya mencionada homeopatía. ¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Francisco de la Mar

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