2012

Copia, pega… y premia

Hablando de botellitas de vino a las que les cambian las etiquetas y cosas así, les cuento algo que sucede en otra parte de la república:

La Universidad de Guadalajara, máxima casa de estudios del estado de Jalisco, en su centro regional de la Costa Sur lanzó la convocatoria para Bienal de Pintura José Atanasio Monroy, con el que se buscó “incentivar la producción original de los artistas nacionales bajo el tema El pintor como testigo de su tiempo”. Quiero hacer énfasis extremo en la frase PRODUCCION ORIGINAL ya que justamente se trata de esto de lo que quiero hablarles.

Resulta que el concurso se abre, todos los interesados mandan sus obras de acuerdo a las bases en que solo se pedía que no fueran frágiles, tamaño menor a 2.5 metros, entre otros pequeños detalles. El premio para la obra ganadora fue de 30 mil pesos, directos y sin ningún tipo de impuesto.

La obra ganadora pertenece a César Terríquez, quien representó una escena en la cual se ven a tres niños fumando: uno con una pipa, otro con un cigarro y uno más con un puro, frente a una mesa en la que se observa una laptop y un par de muñecos en representación del coito. Al fondo está un muñeco Pooh con un cuchillo, una pistola, algunas hojas de cuaderno manchadas de sangre… elementos que quizás de cierta manera sí nos hacen recordar lo que estamos pasando en estos momentos en México.

Se preguntarán entonces… ¿dónde está el hazme?

Pues para quitarles la duda, los tres personajes principales fueron fusilados directamente de una exposición muy famosa de Frieke Jansses, llamada “Smoking kids”, y es una serie de obras en las cuales se representan precisamente eso: niños de todas las razas y categorías fumando, cada uno con su propio estilo y quizás hasta preferencia. Los niños son presentados en las mismas posiciones, con los mismos colores de ropa, quizás solamente se agregaron o modificaron sutiles detalles no tan fácilmente perceptibles.

¿Dónde está la originalidad?

Actualmente tiene cierto revuelo la premiación y está la pregunta al aire de si fue justamente premiada la obra o de plano debería de haberse considerado otra como la ganadora del primer premio. Algunos dicen que no se puede considerar un plagio como tal ya que sólo se tomaron algunos elementos del cuadro total para completar la escena; sin embargo, no sé ustedes pero yo pienso que copiar a medias sigue siendo copiar.

Personalmente, pienso por un lado que quizás últimamente resulta un poco difícil ser completamente original , sin parecerse a nadie, puesto que estamos siendo bombardeados todo el tiempo con estímulos de diferentes medios que terminan por contaminar nuestra originalidad y creatividad sin que nos demos cuenta. Pero de eso, a que te fusiles al 100% los personajes, con colores, posiciones y todo hay una gran diferencia; todavía era medianamente aceptable que tomara el concepto pero lo bañara con su propio talento, pero lo que hizo creo que es una grosería.

Estas son el tipo de cosas que me hacen decir ¡Hazme el chingado favor! Habiendo tanto talento allá afuera, y reconociendo a quien menos lo tiene (y si no, ahí está Justin Bieber y los One Direction).

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de A. Márquez

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