2012

Debate y envidia

Varios de nosotros, los que estamos mas del lado amargado, vimos el debate de los dos candidatos a la presidencia de Estados Unidos en vez del partido de la selección. Digo, no que no me guste ver partidos de la selección, es mas, en el ultimo partido me la pase cagado de la risa viendo como jugaban a la Atlético San Pancho. Pero creo que parte por la que decidí ver el debate fue por que realmente fue un buen debate político.

La mayoría de nosotros venimos de ver una serie de debates inútiles de las elecciones presidenciales mexicanas. Debates que son organizados por el IFE pero que los partidos políticos moldean para que sus candidatos no se hagan daño. Con guiones establecidos, con preguntas seleccionadas, tiempos exactos y establecidos, cortes de micrófono y cámaras fijas. Dejo mucho que desear y lo único que valió la pena fue el debate #yosoy132 que se alejo de esas restricciones políticas.

Los mismos moderadores de los debates estuvieron rebajados a simples conductores al mas estilo Televisa y TV azteca. Sin nada que aportar, nada que controlar y nada de nada. Solo estaban ahí para sonreír.

Si el día de hoy alguien se pone a platicar de esos debates lo mas probable es que lo primero que se mencione sean las chichis de Julia Orayen. Así de jodido estuvieron los debates.

En cambio ayer, ayer vimos un encontronazo entre dos candidatos presidenciales. Existió un ambiente de enfrentamiento directo y unas ganas de chingarse el uno al otro como pocas veces se ha visto. No solo eso, la participación de la banda fue clave para tratar de agarrar a cualquiera de los dos en curva. Y si no fuera poco, la misma conductora los puso en su lugar en varias ocasiones, desde limitarlos en el tiempo callándolos y hasta en el caso de Romney, evidenciando su falta de preparación ante un tema clave.

En algún momento del debate, se sintió la tensión entre los candidatos respondiéndose el uno al otro viéndose a los ojos de manera desafiante y todos los que nos quedamos viendo eso lo disfrutamos de lo lindo, por que de eso chingados se trata. Nada de mamadas de “Yo respeto”.

Envidia fue lo que sentí al finalizar el debate de ayer. Por que a pesar de que en su mayoría fue lo mismo de siempre, lenguaje político de muchas promesas, el encontrón entre los candidatos fue evidente y digno de ver y platicarlo.

Le falta mucho al sistema electoral mexicano para llegar a un debate como el que se vio ayer, pero de jodida, ahí esta un buen ejemplo.

¿No les gustó? Mándenme sus quejas picándole a esta liga.

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95 Comentarios en “Debate y envidia”