2012

La Real Constitución

Uno de mis autores favorito es Antonio Velasco Piña, autor de Regina, Tlacaelel, La mujer dormida debe dar a luz, entre muchos otros. Los libros de Velasco Piña son libros de carácter histórico centrados alrededor de la historia de México, el autor siempre explica sucesos históricos más allá de los simples acontecimientos y trata de dar explicaciones sobre las causas que generaron ciertos acontecimientos.

Velasco Piña ha escrito mucho acerca del movimiento estudiantil de 1968 pero en esta ocasión quiero platicarles de otro libro del autor: “El Circulo Negro”. Hace poco tuve la oportunidad de leer este libro que habla en detalle sobre la manera de operar y trabajar del PRI durante el siglo XX.

Cuando Porfirio Díaz se marcho de México dijo que Madero había desatado un tigre y a ver si lo podía dominar. Díaz el gran dictador mexicano había entendido desde hace mucho tiempo que México necesitaba una mano fuerte para mantener el país en orden, una especie de monarquía absoluta con ropajes republicanos. Cuando Díaz deja el poder nadie es capaz de domar al tigre por los siguientes 20 años y solo hasta la fundación y establecimiento del Partido Nacional Revolucionario, abuelo del PRI, es que se consigue paz y estabilidad en México.

Los fundadores del PRI al igual que Porfirio Díaz entendieron que México no puede ser gobernado como una república si no que debe de ser gobernado como una monarquía. A diferencia de Díaz, los fundadores del PRI entendieron que la mejor de manera tener una monarquía disfrazada de república era cambiando al monarca cada determinado tiempo.

En el Circulo Negro Velasco Piña recibe información de primera mano de un moribundo miembro del PRI e integrante del Circulo Negro. En el libro Velasco Piña explica que durante los mejores años del PRI un pequeño grupo de personajes sostenía todas las llaves del poder en México y que este poder se ponía a disposición de un nuevo monarca cada seis años. El libro es muy interesante y resulta importante leerlo ahora que el PRI se apresta a regresar al poder.

Si bien es cierto que la situación y el equilibrio del poder son diferentes en México el día de hoy, no dudaría en decir que existe un Circulo Negro que sigue pensando que México debe de ser una monarquía, con familias nobles que lo tienen casi todo y una gran masa feudal que debe de mantenerse bajo control.

Les dejo un extracto del libro: “La Real Constitución”, el documento que supuestamente regulo los destinos de México durante una buena parte del siglo XX.

Artículo I
El Estado Mexicano es una Monarquía absoluta y está integrado por tres Instituciones reales: el Monarca, el Círculo Negro y el Partido.

Artículo II.
El Poder Supremo y la Soberanía del Estado residen en el Monarca, el cual tendrá, con las únicas limitaciones que esta Constitución establece, facultades absolutas para el ejercicio del gobierno.

Artículo III.
El Supremo Poder del Monarca es indivisible, sexenal e improrrogable.
Concluido el término de su mandato el Monarca dejará de serlo para siempre y no podrá ejercer el poder a través de otra persona.

Artículo IV.
Son obligaciones del Monarca: 1ª.
Mantener incólume la soberanía de su gobierno y la unidad territorial del país.
2ª. Preservar el orden y la paz en todo el territorio que integra el Estado Mexicano.
3ª. Procurar mejorar las condiciones de vida de los habitantes del país.

Artículo V.
Son atribuciones del Monarca: 1ª.
Imponer las leyes, decretos y reglamentos que considere necesarios para un buen gobierno.
2ª. Designar libremente, con las únicas limitaciones que esta Constitución establece, a las personas que considere más convenientes para ejercer en su representación el gobierno, en cualesquiera de los tres poderes establecidos en la constitución formal (ejecutivo, legislativo y judicial) así como en cualesquiera de los tres niveles del gobierno que determina la constitución formal (federal, estatal y municipal) 3ª.
Designar libremente a su sucesor, con la única limitación que esta Constitución establece.

Artículo VI.
Cuando el Monarca considere que se trata de cargos de poca relevancia, podrá delegar en quien juzgue capacitado para ello su facultad de designar funcionarios.

Artículo VII.
Los habitantes del Estado Mexicano están obligados a obedecer cualquier resolución del Monarca, el cual podrá disponer libremente de sus vidas y propiedades.

Artículo VIII.
El Círculo Negro es una Institución real de gobierno, de carácter secreto, integrada por cinco miembros y que tiene como obligación fundamental colaborar con el Monarca en la forma y términos que éste considere convenientes.
Ninguno de los integrantes del Círculo Negro podrá pretender jamás convertirse en Monarca.

Artículo IX.
Son atribuciones del Círculo Negro: 1ª.
Escoger libremente en cada gobierno sexenal los cargos que dentro del mismo ocuparán sus cinco integrantes.
2ª. Designar a quienes habrán de dirigir los diferentes sectores que componen al Partido.
3ª. Proponer el cese ante el Monarca de cualquier funcionario, que a juicio del Círculo no esté desempeñando su cargo con la debida lealtad hacia el Monarca.
4ª. Vetar la decisión de la persona escogida por el Monarca para sucederle, cuando a juicio del Círculo resulte evidente que el Monarca pretende continuar ejerciendo el poder a través de esa persona.
5ª. Decretar la muerte del Monarca cuando este pretenda prorrogar su mandato más allá de los seis años que le corresponden.

Artículo X.
Los cinco integrantes fundadores del Círculo Negro lo son por autonombramiento, desempeñarán su cargo hasta el final de sus días y quedan para facultados para que, al ocurrir el deceso o incapacidad de cualesquiera de ellos, los demás designen libremente a quien habrá de sustituirlo.

Artículo XI.
El Partido es una Institución real de gobierno, cuya finalidad es organizar y controlar a todas las fuerzas sociales existentes en el país la cuales deberán agruparse en tres sectores: obrero, campesino y popular.

Artículo XII.
La conducción de todos los procesos políticos para la designación de los cargos de autoridad que establece la Constitución formal, deberá hacerse dentro de los causes del Partido, para que sean siempre las personas que designe el Monarca las que ocupen dichos cargos.

Artículo XIII.
En todo aquello que no se contraponga a lo dispuesto en esta Real Constitución, podrán aplicarse las disposiciones contenidas en la Constitución formal de 1917 y en las leyes que de ella emanen.

Cortesía de Mateo

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