2012

Guía práctica para sobrevivir al fin del mundo

La voz del pueblo es voz de dios, así que como todos sabemos el mundo se va a acabar, si no entienden que quiere decir esto, significa que nos va a cargar la chingada.

Y no es la primera vez que ocurre, sucede que de repente dios se levanta de buen humor y en su infinita bondad nos da en la madre. Un día dice “pos vamos a diluviar” y ¡zas! ahóguense todos, otro día lluvia de fuego a un pueblo y el que quiera tomar foto pal feis se convierte en estatua de sal, luego un terremoto pa´ que no se anden con cosas de incrédulos, total que dios al igual que los cocodrilos, no se anda con mamadas y si te agarra tirria, pues golpe avisa.

Así, tras años de investigación científica y de una consulta de la Atalaya, descubrí las posibles formas en que nuestro señor terminaría con el mundo y me di a la tarea de realizar una guía, que espero les sea útil.

Primero tienen que ubicar su debilidad, la suya, no la de dios.

Por ejemplo si vives en la costa, digamos del paralelo 28 hacia abajo (donde el agua de mar es calientita) es seguro que diosito te quiera aplicar un huracán; pero si vives en zona sísmica, zona de inundaciones, tornados o tsunamis, hay que tomar otras precauciones.

Debes de tener una maletita con las cosas más importantes, algunas personas se dan a la tarea de guardar un radio, baterías, un botiquín, latas de comida, agua potable, y los documentos importantes de toda la familia, así como una agenda telefónica de los hospitales, la maletita (impermeable) la ponen en un lugar seguro y a la mano. Yo recomiendo hacer la maleta con los siguientes objetos: condones, las revistas porno de colección, algunas botellas de licor y unas botanas, ¡ah! el radio pa´ la música también es buena idea y la agenda telefónica de las personas que te gustaría repoblar la tierra)

Si vives en zona de huracanes, solo se trata de estar alerta a los noticieros, tomar las precauciones necesarias y hacer caso a las recomendaciones de protección civil, nada de hacerse el macho y “me quedo a cuidar la casa”, miren que el huracán no dice: “¡ay güey! aquí vive un tipo bien macho, mejor cambio el rumbo”.

¿Y dónde te agarro el temblor? Esto si esta cabrón, a mucha gente le da por salir corriendo el edifico ni se cae, pero la persona muere atropellada (ocurrió en Mexicali, en los sismos de 2010), así que conoce el edifico o casa donde estés, si se cae tú casa y te apachurra ¿mueres? Si sí, pos si, salte, si no, pos no, afuera hay postes de teléfono, energía eléctrica, lámparas, carros, que te pueden ayudar a bienmorir; si tu casa es resistente o es de esas de infiernovit que se caen, pero ni chipote hacen ¿pa´qué te sales?, un terremoto no te deja ni levantarte, quieres salir, pero es peor que andar borracho, con la diferencia que no solo caes tú, sino todo lo que esté alrededor, ora si que keep calm. Si estás bien bonita aléjate de las ventanas, cubre tu cara, chichis y nalgas de los vidrios y objetos que puedan madrearte. Una vez que tomó desprevenido el temblor, si no te sientes seguro dentro de casa o donde sea que te haya cogido el temblor, sal con cuidado y aléjate de postes y otros chunches que te pueden caer. A manera de prevención no pongas el librero sobre dos tabiques, ni la televisión sobre fichas de domino, sujeta bien las cosas a las paderes para que aguanten un buen bailongo y no te caigan en la choya.

¡Fuego!, hijoles, aquí si está bien difícil, así que como dice el dicho, más vale prevenir que lamentar. Revisa tus instalaciones eléctricas, no recargues los enchufes, invierte unos pesitos en un profesional y no aceptes chicanadas ni busques tutoriales en youtube. Aprende a usar y compra un extintor, uno que no pesé mucho, ora que si estás bien mama dolores, pues chido, pero si tas bien enclenque, uno que puedas manejar bien, no se te vaya a caer y te quiebres los deditos de tus patitas.

“Tsurimi”. Si vives a un costado de la playa y hay un sismo, es seguro que habrá un tsunami, la elevación y fuerza de la ola, dependerá de las placas tectónicas y de la intensidad del sismo, un tsunami no indunda toda la ciudad, por eso, después de pasado el sismo patitas pa que las quieres, esta vez no las eches al hombro. Fuga a alejarse de la playa.

Hay tsunamis que eventualmente llegarán de sismos ocurridos en otro remoto lugar, afortunadamente existe un red mundial y ora si que avientan el grito de “¡ahí va el agua!”, de manera que hay que hacer caso y largarnos a las zonas altas o alejadas de la costa.

Vuélvete un poco paranoico y piensa que harías en cada situación, que ruta sería más segura para salir, háblalo con tu familia.

El fin del mundo es inevitable, y ocurrirá, no del mismo modo a todos, y nadie está a salvo de la fuerza de dios vuelta naturaleza, la diferencia la hace el estar preparado.

¡Prepárate que el fin del mundo se acerca!

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