2012

Cuautitlán: entre los Tianguis

Originalmente la toponimia del Municipio de Cuautitlán en el Estado de México significa “entre los árboles” de acuerdo con la traducción del náhuatl, un lugar que los primeros pobladores solían llenar de sembradíos y verdes pastos que rodeaban la emblemática catedral y el mercado contiguo a esta en el que personas incluso de municipios aledaños como Tultitlán, Tultepec, Cuautitlán Izcalli, Melchor Ocampo entre otros iban a degustar cecina después de misa y a pasar un domingo familiar en el parque de la cruz.

En este municipio al que tanto me rehusaba visitar por que en mi opinión todo aquel panorama cultural se veía ensombrecido por los kilométricos tianguis aledaños, acabe viviendo por que a mi esposa le encantó el ambiente y que poco a poco se ha ido llenando de almacenes y lugares que antes no había aunque no sean tan coloniales, sin embargo lo que ha perdurado son los tianguis.

Cuando supe hace unos años que el tianguis principal que se precia de vender desde aguacates y cilantro traído del cerro hasta chivos y guajolotes sería movido de sitio por que provocaba mucho desmadre afuera del mercado, dije “vaya hasta que a alguien se le ocurrió quitar ese estorboso puesterío”. Pues bien fue movido a una carretera cerca de un lugar llamado la joya, si ese que está allá por donde aquel lote baldío ahora es un soriana y en la plaza cercana hasta un Burger King encuentras.

Ciertamente entiendo que muchas personas tienen su sustento en la informalidad pero lo que no concibo es que cada que paso los martes por ese sitio para ir a trabajar no puedo evitar gritar un “HAZME EL CHINGADO FAVOR” pues en esa carretera solía haber un camellón divisor de sentidos que tenia pastito y arboles los cuales ahora los tianguistas han terminado por desaparecer con sus camionetas repartidoras de las chingaderas que venden y hasta usan de estacionamiento hasta con letreros de “solo para clientes del tianguis” eliminando así la escasa flora que ya iba creciendo y ha sido eliminada como una muestra mas de la prioridad del dinero sobre la naturaleza.

No me opongo a que vendan sus chingaderas pues es una fuente de trabajo y mientras se los permitan no tienen la culpa de las pocas oportunidades, pero la falta de respeto a la naturaleza?? no puede ser…. encima de que mercan en la calle, amarran sus lonas a los palitos que quedan de arboles, destruyen el pasto, dejan su chingado basurero y hacen de las áreas verdes zona exclusiva para clientes del tianguis. ¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de A GIBB

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
82 Comentarios en “Cuautitlán: entre los Tianguis”