Las palabras sobran para describir el exceso de inteligencia utilizada por estos empresarios de Tulancingo, Hidalgo en reclutar a estrellas caninas asesinas para su labor de seguridad.
Falta comprobar si estos canes son primos hermanos de los detenidos en Iztapalapa. ¡Hazme el chingado favor!
Cortesía de Hasseon

