José Pérez Cursa su tercer año de educación elemental, es lunes, se levanta al cantar el gayo de su corral y al escuchar el “trac trac” de las ollas al ser manipuladas por su madre que prepara unos sopes al calor de la leña con apuros, pues sale Pedro a trabajar a los jornales que por fortuna el gobierno se digno gestar para dar “trabajo” a la gente y como desmontará es necesario un aperitivo fuerte para aguantar el jornal doble y sea la paga de 120 en vez de 60, una hora más tarde pepe como le dicen todos sus compañeritos de escuela se levanta despavorido al escuchar los gritos de su madre, en ellos saca el estrés de vivir al día y con la preocupación del pan da cada día, apúrate muchacho que llegaras tarde a la escuela y si faltas te rebajaran oportunidades y no sabes la falta que nos hace, ya está tu té y tu tortilla, sale pepe ya peinado y toma con ansias su aperitivo mientras mira el humo ascender por la chimenea tal como lo ha venido haciendo desde que su cerebro empezó el registro de sus vivencias.
Lo anterior es una narración breve para explicitar la realidad de nuestro país, como puede pues Pepe desarrollar competencias para la vida ¿cómo? Ahora ¿cómo pueden hacerlo miles de adolescentes en situaciones como ésta? es realmente irónica una reforma educativa que soslaya esta situación que hace crónico el estado abyecto de la educación en México.
No obstante lo anterior con la “Reforma Educativa” dejan a la deriva a los docentes, si bien la lideresa se ha encargado de corroer la imagen de tan noble y humana profesión, los hay buenos, quién no recuerda por lo menos un profesor que le motivo o se preocupo por nuestro aprendizaje.
En conclusión estimado lector, esta castrado el futuro de miles de niños como pepe del que te comento al inicio, es verdad. Ahora quieren terminar de “joder” el componente medular de una nación a saber sus educadores.
¡Hazme el chingado favor!
Cortesía de Airo Soria
