2013

Coicoyán, donde la pobreza parece insuperable.

“Más de 8 mil 500 personas subsisten en uno de los municipios más pobres del país. Le corresponde el cuarto lugar en miseria, dice la Declaratoria de las Zonas de Atención Prioritaria para el año 2011; el lugar 14, según las estadísticas del Inegi. Aquí no hay trabajo, las siembras de autoconsumo se agotan, la dieta diaria puede llegar a ser una sopa instantánea o tortillas y frijoles. Los niños asisten a clases en muy precarias condiciones. La gente enferma y no existe ninguna garantía de acceder a los servicios de salud”.

nino_coicoyan En Coicoyán de las Flores, Oaxaca, el 77.5% de los habitantes de las 15 años no tienen primaria concluida. 13% de los niños que van a la escuela no hablan español, sólo mixteco, y un gran porcentaje de ellos está desnutrido… hace unos años, el gobierno federal empezó a construir un hospital en la zona, destinando 5 millones de pesos para ello, pero jamás lo terminó de construir. Ahí esta en obra negra, abandonado y deteriorándose, mientras tanto, pobladores languidecen en sus casas, sin acceso a ningún servicio de salud pero, ¡eso si! con su papelote que dice que están suscritos al Seguro Popular.

Florentino Hernández, quien reposa –casi sin moverse– en el colchón de una cama tubular, con la piel pegada al hueso y con la voz convertida en un murmullo. Han pasado unos 5 años desde que está en esa condición, los mismos en los que no ha podido dormir bien y apenas prueba alimento. El médico que lo ha atendido en un par de ocasiones, integrante de las llamadas Caravanas de Salud, asegura que el hombre de 73 años “no tiene nada”.

Los niños de la escuela primaria de Coicoyán, estudian en aulas sin equipamiento adecuado, con ventanas sin cristales por donde entra el polvo, la lluvia, el frío, según la época del año. Los estudiantes asisten tienen cuadros graves de desnutrición. Sus padres no tienen dinero para darles de comer, menos para comprar útiles.

“¡Cómo no va a existir desnutrición si todos los niños toman agua de la llave!”, dice el profesor Javier Hernández, encargado de enseñar a niños del tercer grado de primaria. “Apenas pudimos comprar un garrafón de agua y la bombilla. Yo busco que esta comunidad cambie, que no se encuentre en malas condiciones”.

Los profesores compran de su salario plumones, papel bond y los gises para poder impartir sus clases. A principios de este ciclo escolar llegó un poco de material; alcanzó para dar a cada maestro seis pliegos de papel, pegamento blanco y un par de plumones. A ellos apenas les alcanza su salario, ya que además tienen que gastar en el traslado al municipio más grande y cercano, que se encuentra a 3 horas de camino.

“En la más reciente base de datos del Consejo Nacional de Población llamada Estimación de la mortalidad infantil para México, las entidades federativas y los municipios 2005, se indica que en Coicoyán de las Flores el índice de mortandad infantil es de 51.21 por ciento.”

Esto es el México de verdad, uno muy distinto al que anuncian los spots federales entre anuncios de refresco, telenovelas, chismes y fútbol.

“En los medios de comunicación dicen que se han entregado vales, útiles y desayunos escolares. Aquí eso no es cierto, basta ver las condiciones de los pequeños”, comenta la profesora que imparte el cuarto grado a menores de 10 a 16 años.”

Más información: http://contralinea.info

Imagen: La jornada: http://www.jornada.unam.mx Niño de Coicoyán de las Flores, Oaxaca, víctima de desnutrición severa, debido a la cual a los siete años aún no había aprendido a hablar ni podía caminar.

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