2013

Respuesta a “De maestro a maestro”

maestro En su artículo de opinión, “De maestro a maestro” Miguel Carbonell afirma que la solución a la mala situación educativa en México es clara. Da la impresión de que es un problema simple, pero no lo es. El análisis que él hace, en cambio, es simple, no profundiza y apela a las emociones, no a la razón.

Carbonell expresa que lo que está sucediendo con los maestros es un atentado contra el presente y futuro del país. ¿El pronombre relativo lo que es suficiente para exponer y explicarle a los lectores de su columna la situación de la educación en Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Michoacán? Su calificación de dicha situación es aún peor, puesto que utiliza la palabra atentado. Dicha palabra conlleva un juicio que impide el razonamiento, ya que posee una carga de connotaciones afectivas que predisponen al lector y por consiguiente determinan y condicionan su manera de pensar a partir de sus emociones. De esta forma, desde el inicio de su columna el autor apela a las emociones del lector y lo hace a lo largo de su artículo utilizando palabras como “chantaje magisterial”, “secuestrada”, “personajes tenebrosos”, “mafiosos”, entre otras.

Asimismo, Miguel Carbonell expresa que los maestros no han elevado el nivel de sus estudiantes. La falta de profundidad en su análisis estriba en su intento de singularizar a los profesores como únicos responsables del bajo nivel de los estudiantes. Los maestros son responsables de la educación de sus alumnos, pero no son los únicos responsables. Habría que tomar en cuenta la situación económica de los estudiantes, las condiciones en las que estudian, el número de estudiantes que tiene cada profesor, los recursos que tienen disponibles los estudiantes y los profesores, la falta de bibliotecas en las primarias, la preparación que les brindan las universidades a los profesores, la ausencia de hábitos de lectura, la alimentación que reciben los estudiantes, el nivel educativo de sus padres, el deseo y motivación de aprender que tienen, las habilidades particulares de cada uno, discapacidades o impedimentos que no le permiten a un estudiante tener un buen rendimiento y otras circunstancias que afectan el aprovechamiento académico de los estudiantes.

Una de las propuestas que presenta Carbonell es traer profesores de otros países. Es improbable que un profesor de Corea, Finlandia, Noruega o Alemania pueda tener éxito en las zonas rurales, y aun en las ciudades, de los estados citados anteriormente. No son para nada similares los estudiantes de Helsinki que los estudiantes de Ejutla. De la misma manera, los estudiantes de San Pedro Garza García y la delegación Benito Juárez son muy distintos a los estudiantes de Pungarabato. Precisamente por esta razón la evaluación de los maestros y alumnos tampoco resolverá los problemas del sistema educativo del país. Medir a partir de los mismos parámetros a todos los profesores y alumnos del país logra exactamente lo mismo que el análisis de Miguel Carbonell: ignorar las raíces de los problemas. Además, ¿es justo evaluar de igual manera a todos los estudiantes del país? Una analogía pertinente sería imaginar a todos los atletas olímpicos participando en el maratón y la repartición de medallas se llevara a cabo de acuerdo a su desempeño únicamente en dicha competencia.

Miguel Carbonell sólo logra incrementar el sentimiento de aversión hacia los maestros. Quizá, como él lo propone, sería necesario sustituirlo por alguien que pueda hacer un análisis complejo del problema. Un problema complejo precisa soluciones complejas, formuladas por muchas personas desde distintos puntos de vista.

Cortesía de JA

logo-la-banda

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
85 Comentarios en “Respuesta a “De maestro a maestro””