2013

Serpientes y trapecistas – Eduardo Ponce

serpientesTodos los escándalos terminan sin aire o diluyéndose en el interés de la gente. La rapidez de su extinción radica en varios factores, pero sobre todo en el político: es decir, la importancia de los protagonistas o de las víctimas, la magnitud de los daños, materiales o morales. Toda indignación sobre crímenes u holocaustos termina en humo. Sin perjuicio para nadie salvo para el que a veces da la huella de la historia. El resultado de sistema de justicia es que los miembros de los poderes pueden cometer delitos con amplia impunidad. La historia del hombre está llena de ilustraciones, en concreto, la historia de México. Escándalos van, escándalos vienen, y los mexicanos seguimos representando el papel de espectadores, hasta vulgares si nos apuramos. Los medios de información tienen un papel fundamental para que sigamos jugando a la democracia. Los recientes datos arrojan que el 98% de los ataques en contra de periodistas están en la impunidad. ¿Cómo es posible que quienes dan, con su labor, legitimidad a un gobierno ilegítimo no sólo vivan en la inseguridad, sino que pagan con su vida aquello que incomoda a gobiernos u organizaciones criminales? Claro, siempre habrá un expediente abierto para que los curiosos no puedan quejarse de que no se está averiguando. Por cierto, ¿el asesinato del poeta Guillermo Fernández ya pertenecerá a la categoría de archivos muertos? Primero es el fuego, luego el humo, y por ahí alguien recoge las cenizas. Una breve digresión, hablo de los medios de comunicación que han perdido el sentido de la ética. Así las cosas en México.

El Gobierno de la Ciudad de México no oye ni ve. Para él está haciendo un trabajo digno como para ser tomado en cuenta para que dentro de cinco años pueda tomar las riendas del país. Para él vivimos en una ciudad segura, a pesar de las estadísticas que dicen lo contrario, y ahora niega la presencia de cárteles en el espacio que él administra como si el negar o aceptar dicha acusación frente a los medios de comunicación consistiera para cambiar la realidad de una ciudad no menos caótica que antes de que Mancera tomara sus riendas. “Brote de violencia de algunas pandillas”, le llama Mancera al presumible Cártel de Tepito.

El PRD, arropando al jefe capitalino, a pesar que Mancera se ha cansado en mandarles un mensaje claro a los perredistas que él no pertenece a ninguna afiliación partidista, sale al quite cuando afirma que en la capital se pretende generar en la ciudadanía una percepción errónea e irresponsable de que la Ciudad de México no es segura, aún y cuando la inmensa mayoría de los capitalinos y la gente que a diario visita esta Ciudad desarrolla sus actividades de manera normal y con seguridad. ¿Con qué bases contarán tanto perredistas como jefe capitalino para dar fe de tal afirmación, unos diciendo que es un asunto político y el otro que habitamos una ciudad segura? Si en ciudad de ciegos el tuerto es el rey, entonces sí tienen razón, pero el país no es un buen parámetro para medir la tranquilidad de los capitalinos.

La reciente visita del presidente chino a nuestro país parece ser un logro de EPN, al menos a sí he leído en varios medios impresos. El que la segunda mejor economía del mundo haya puesto los ojos en México ha revestido a un país que se enfila como puntero de América Latina, amén de reconocer el tequila como un producto enteramente mexicano, aunque la principal exportadora de tequila no sea mexicana, qué más da. Aunque todavía estamos lejos de un tratado de libre comercio con China, Peña Nieto hace bien su papel allanando el camino para la liberalización y, con ello, la entrada de todo tipo de recursos y bienes. La violencia que padece México se debe, entre otras cosas, a la lucha por apoderarse de los mercados de droga y armas. Una lucha en que la presencia de China es clara. Por otro lado, invadidos por mercancía de manufactura china, con los efectos perniciosos en la mercancía nacional, EPN está a punto de dar brecha libre al mercado asiático. Es una larga lista de bondades que el presidente de México está a punto de obsequiarle al país. Algo mucho más que nuevos actores en un país donde al parecer cada vez es menos nuestra casa.

Vía: parentesisplus.com

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Leonel

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