2013

El sindicato familiar

metro Probablemente muchos de ustedes ya escucharon hablar del dirigente del Sindicato del Metro en el DF, Fernando Espino Arévalo, quien por más de 30 años ha sido la cabeza (formal e informal) de dicho sindicato. Resulta que en la nómina del Metro hay al menos 22 familiares del individuo en cuestión, que van desde hijos y esposa, hasta hijas que tuvo con sus amantes. En total suman 22 los miembros de su familia que trabajan en el Metro, lo cual parece un numero bastante alto y dudo mucho que todos los de su familia sean bien capaces y hallan pasado los exámenes para entrar a laboral al Metro.

El costo de tener a los familiares de este líder sindical trabajando en el Metro representa que 490 mil pesos mensuales en la nómina de la institución, una cantidad nada despreciable, adicional a esto resulta que 41 de las 42 personas que ocupan el cargo en el comité ejecutivo nacional de dicho sindicato en realidad tienen plaza de trabajador de confianza dentro del sindicato, ¿cómo es eso posible? ¿No se supone que las plazas del Sindicato deberían estar ocupadas por precisamente trabajadores sindicalizados y no trabajadores de confianza? ¿Como es posible que el señor haya logrado colocar a 22 familiares en esos puestos? Plazas que a todas luces fueron creadas a modo para colocar a gente que basicamente hace nada.

Total, una más de sindicatos que lejos de ver por los intereses de los trabajadores lo único que hacen es inflar una nómina con gente recomendada que en poco ayuda a hacer respetar los derechos de los que realmente trabajan ahí. ¿Hasta cuándo va a seguir pasando eso en México? Y luego se preguntan porque mucha gente cree o creemos que la privatización es la unica manera de lograr que este tipo de empresas sean competitivas.

El diputado local Fernando Espino Arévalo, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (STC), mantiene en la nómina del Metro a por lo menos 22 familiares, entre ellos a su pareja e hijos, con sueldos de hasta 21 mil pesos, con un costo para el erario de casi medio millón de pesos mensuales.

Además, el Comité Ejecutivo Nacional del sindicato ocupa 42 plazas de confianza y no de base, con sueldos de 20 mil pesos mensuales, de acuerdo con datos publicados en el sitio web del STC.

Esos 42 cargos ocupados por el pleno de la dirigencia sindical —sólo un integrante no tiene plaza de confianza— son parte de un litigio que mantiene el Sistema de Transporte Colectivo Metro con la organización encabezada por Espino Arévalo desde hace casi 30 años, quien reclama la basificación de dos mil 300 plazas de confianza y que un tribunal está por resolver.

Miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Fernando Espino Arévalo mantiene el liderazgo formal del sindicato del Metro desde hace tres décadas, aunque se ha cuidado de ubicar en intervalos a otros personajes como secretarios generales.


De acuerdo con los registros públicos de los trabajadores del Metro, al menos 22 familiares están en la nómina, entre ellos su esposa María del Carmen García Villarreal, coordinadora especializada en la Subgerencia de Servicio Médico, con un salario mensual de 20 mil 931 pesos, y un hijo de ambos, Fernando Espino García, subjefe de departamento en la Gerencia de Obras y Mantenimiento y sueldo semejante al de su madre.

En los listados de empleados aparecen también cuñados de Espino: María Luisa, jefa de Oficina de la Coordinación de Taquilla, con sueldo de 17 mil 296 pesos; Claudia Julieta, quien devenga 20 mil 931 pesos en la Coordinación de Egresos; Blanca Luz, en la gerencia de líneas 1, 3, 4 y 12, con salario de 13 mil 240; Estela Patricia, coordinadora de Proyectos en la Coordinación de Prestaciones, gana 20 mil 931 pesos; Jorge Armando, con salario de 14 mil 289 pesos como controlador de Recursos Públicos en la Dirección de Transportación; Amanda del Carmen percibe 13 mil 240 pesos como coordinadora especializada en la Gerencia de Adquisiciones; Alma Orquídea, 13 mil 240 pesos en la Coordinación de Comunicación y Peaje; María Enriqueta, en la Coordinación de Taquilla, con sueldo de 20 mil 931 pesos, y Jesús Roberto, con salario también de 20 mil 931 pesos.

Ana María Suárez García es coordinadora especializada en la Coordinación de Baja Tensión y gana 20 mil 931 pesos mensuales, y una supuesta hija de ella con el dirigente sindical, Mabel Espino Suárez, es subgerente de Servicio Médico y percibe 49 mil 959 pesos mensuales.

En el caso de Mabel, para ocupar esa subgerencia se requiere ser médico titulado, preferiblemente con alguna especialidad en Administración o en Salud Pública, de acuerdo con la página pública del Sistema de Transporte Colectivo .

Sin embargo, ella ostenta en su currículum público una maestría en Administración de Hospitales y Salud Pública por el Instituto de Estudios Superiores en Administración Pública.

También asegura haber estudiado un master en Dirección y Gestión de Bienestar Social y Servicios Sociales por la Universidad de Alcalá de Henares, España, y la licenciatura en Relaciones Industriales por la Universidad Iberoamericana.

La hermana del dirigente, Guadalupe, gana 20 mil 931 pesos al mes como coordinadora especializada en la Coordinación de Análisis de Procesos.

Los hijos de ella, Alonso y Óscar Galicia Espino, también tienen un sueldo igual en las gerencias de Atención al Usuario y de Seguridad Institucional, respectivamente. Incluso, la suegra de Óscar, Martha Patricia Sollano García, tiene un salario de 13 mil 240 pesos en la Coordinación de Taquilla.

Todos los familiares devengan alrededor de 464 mil 672 pesos al mes.

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
547 Comentarios en “El sindicato familiar”