2014

Un senador peligroso – Fernando Miranda Servín

ismael_derasFinalmente no pasó nada. Luego del escandaloso dispendio de 10 millones de pesos que el ex gobernador de Durango y actual senador Ismael Hernández Deras realizó en su ya celebérrima fiesta de cumpleaños el pasado 22 de febrero, la comisión del Congreso local, que se había constituido a mediados de marzo para investigar el origen de estos recursos, determinó desistir porque “se presentaron ciudadanos a informar que habían proporcionado donativos para organizar el festejo de cumpleaños del senador”; pero esta comisión, hasta el momento, se ha negado a dar a conocer los nombres de las personas que hicieron los “donativos”, así como el monto de estos.

Lo anterior sucedió un par de días después de que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y el presidente del CEN del PRI, César Camacho Quiroz, conminaran al senador Ismael Hernández Deras y al gobernador Jorge Herrera Caldera a arreglar sus diferencias emanadas de la disputa que mantienen por el poder en esta entidad norteña.

Y es que, según lo que se menciona reiteradamente en los corrillos políticos duranguenses, Ismael Hernández Deras pretende reelegirse como gobernador, pero al grupo de priístas que ostenta el poder no le parece que esta idea sea muy acertada, un tanto por los pésimos antecedentes públicos que tiene Hernández Deras y otro tanto porque ya tomaron la decisión de apuntalar al actual alcalde de Durango, Esteban Villegas Villarreal, como candidato del PRI a la gubernatura en las próximas elecciones de 2016.

Pero independientemente de esta contienda interna entre priístas, el aparatoso despliegue ofensivo de recursos financieros en el festejo cumpleañero de Ismael Hernández Deras no hizo más que evidenciar el enriquecimiento ilícito de este político y algunos integrantes de su cartel, el cartel de Mezquital, e indignó tanto a la ciudadanía y a la opinión pública nacional que de inmediato comenzaron a aflorar los pendientes que este personaje tiene con la justicia, entre los que destacan sus acciones y omisiones durante su administración como gobernador de Durango, en la que hubo más de dos mil homicidios y por lo menos 400 cadáveres encontrados en siete fosas clandestinas, dos de las cuales se localizaron a menos de 10 kilómetros del Palacio de Gobierno, en donde Ismael Hernández Deras tenía sus oficinas. Por este detalle y por supuestamente haber abastecido de armamento al cartel de Sinaloa, como lo han publicado numerosos medios de comunicación, el senador Hernández Deras ha sido vinculado constantemente con el crimen organizado.

Así mismo, algunos políticos de oposición y periodistas locales recordaron los saqueos millonarios perpetrados en el sexenio del senador Hernández Deras, saqueos que en la mayoría de los casos se refieren a la realización de negocios particulares con recursos públicos, que lo mismo contemplan adquisiciones de complejos turísticos como La Isla de la Piedra, en el puerto de Mazatlán, Sinaloa, que innumerables despojos de tierras ejidales a campesinos en la zona conurbada de la ciudad de Durango, en los que los principales beneficiados son familiares y amigos cercanos de Ismael Hernández Deras; amigos que inclusive en la actualidad siguen desempeñando altos cargos dentro del gobierno estatal.

Pero otro asunto escabroso que regresó del pasado gracias a la reprobación pública de la lujosa fiesta cumpleañera fue el secuestro que el senador Ismael Hernández Deras planeó en agravio del ingeniero mexiquense José Morales Cervantes, quien fue privado de su libertad el 1 de junio de 2011. “Estos días que he sabido de la millonaria fiesta que ofreció este senador quise volver a denunciar los hechos de los que fui víctima”, dice el Ing. Morales Cervantes.

El Ing. José Morales Cervantes, fabricante de maquinarias para procesar agave y producir tequila, fue secuestrado en Huixquilucan, Estado de México, por cuatro sujetos. “Después supe que uno de ellos era Marco Antonio Haro Rosales, primo de Hugo Gerardo Rosales Badillo, ex secretario de Gobierno durante el sexenio de Ismael Hernández Deras”, comenta el Ing. Morales Cervantes.

“Me trasladaron a Durango sin orden de aprehensión y sin oficio de colaboración de la procuraduría duranguense a la procuraduría mexiquense, por supuestamente haber cometido un fraude genérico ya que le vendí maquinaria a una cooperativa mezcalera propiedad de la familia Hernández Deras. Decían que la maquinaria no servía, pero eso no era cierto. Por alguna otra razón quisieron deshacer el trato y me exigían la devolución del dinero, pero yo ya había invertido en la fabricación de la maquinaria; hasta la fecha me deben 2 millones de pesos”, abunda Morales Cervantes.

“El asunto no era penal y debió de haberse dirimido por la vía civil, pero como la mayoría de integrantes de la cooperativa mezcalera eran familiares del ex gobernador Ismael Hernández Deras, me secuestraron y me encerraron en el CERESO Núm. 1 de Durango”, agrega el agraviado.

“Luego de la detención ilegal, los plagiarios nos llamaron y nos dijeron que teníamos que ir a la ciudad de Durango, nos citaron en el hotel Gobernador, en donde Marco Antonio Haro Rosales me dijo que si no les dábamos 13 millones de pesos, en ese momento iban a hacer pedacitos a mi papá”, refiere José Morales Peinado, hijo del ingeniero. “Este sujeto me pidió 200 mil pesos a cambio de que me dejara ver a mi papá, le di el dinero pero no cumplió”, relata.

Los familiares del Ing. Morales Cervantes lo liberaron tres días después del secuestro, pagando una fianza de 13 millones de pesos, “curiosamente la misma cantidad que me exigían los secuestradores al servicio del ahora senador Ismael Hernández Deras”, manifiesta el Ing. Morales Cervantes.

“El 14 de junio, Ramiro Ortiz Aguirre, quien también participó en el secuestro, presenta su renuncia como Fiscal General de Durango y cinco meses después la Fiscal Sonia Yadira de la Garza le notificó al gobernador Jorge Herrera Caldera estos hechos en nuestra presencia, especificando que no había delito que perseguir ya que se trataba de una controversia civil, que no existía ningún oficio de colaboración emitido por la procuraduría duranguense a la procuraduría del Estado de México, ni había registros de los nombres de los policías a los que supuestamente les había sido asignada la orden de aprehensión en mi contra; todo esto quedó asentado en la Fiscalía General, en el acuerdo de la causa penal número 69/2011, del día 24 de noviembre de 2011”, exponen el Ing. Morales Cervantes y su hijo José Morales.

En el secuestro del Ing. Morales Cervantes “participaron el senador Ismael Hernández Deras; Phillip Brubeck Gamboa, ex director de Regulatoria de la Secretaría de Economía de Durango; Martín Hernández, agente del ministerio público adscrito al Juzgado Segundo; Hugo Gerardo Rosales Badillo, ex secretario de Gobierno en el sexenio de Ismael Hernández Deras; Marco Antonio Haro Rosales, primo de Hugo Gerardo Rosales Badillo, y Ramiro Ortiz Aguirre, ex procurador (que posteriormente sería ejecutado)”, refiere el Ing. Morales Cervantes.

En septiembre de 2011, el Ing. Morales Cervantes solicitó una averiguación previa en la Fiscalía General de Durango, ya bajo el mando de la Lic. Sonia Yadira de la Garza Fragoso, en contra de los personajes arriba mencionados por los delitos de secuestro, extorsión agravada y asociación delictuosa. “La Fiscal General, Sonia Yadira de la Garza, jamás me dio el número de averiguación previa argumentando que todos estos ex funcionarios tenían ‘excelentes relaciones dentro del gobierno estatal’ por lo cual tenía que llevarse con mucho sigilo el asunto”, apunta el Ing. José Morales.

“Esta Fiscal también es corrupta ya que bajo su gestión, dos años después de los hechos, nos dijo que ‘ya había aparecido el oficio de colaboración’ que el procurador Ramiro Ortiz Aguirre había enviado a la procuraduría mexiquense para que me aprehendieran, pero resulta que el oficio lo ‘encontró’ la Vicefiscal, Celina López Cabrera, amiga íntima de Hugo Gerardo Rosales Badillo; es decir, aparecieron un documento que la misma Fiscal le había dicho al gobernador Jorge Herrera Caldera que no existía y, además, nunca fue entregado a la procuraduría mexiquense”, dice indignado el Ing. Morales.

Luego de un prolongado proceso, el 18 de febrero de 2013 el Ing. José Morales Cervantes fue exonerado y declarado inocente. “Acredité la fabricación de pruebas en mi contra y la colusión de autoridades para obtener recursos de procedencia ilícita por medio de un secuestro. Demandé a la mezcalera, propiedad de los familiares del senador Ismael Hernández Deras exigiendo reparación de daños y por daño moral, pero resulta que fiscal y físicamente ya no existe esta mezcalera, la desaparecieron para evitar pagarme los daños que me ocasionaron”, informa el Ing. Morales.

Hoy, la averiguación previa que el Ing. José Morales Cervantes solicitó en contra del senador Ismael Hernández Deras y sus compinches por los delitos de secuestro, extorsión agravada y asociación delictuosa se encuentra archivada en la Fiscalía General de Durango, así como también la averiguación previa Núm. 458/2010 que solicitó un ciudadano duranguense en contra de este senador por los delitos de peculado y enriquecimiento ilícito.

Y lo que muchos ciudadanos nos preguntamos es lo siguiente: ¿por qué debemos de seguir pagando el sueldo de este senador nefasto que ha ocupado cargos para enriquecerse ilícitamente y para degradar a las instituciones públicas corrompiéndolas y poniéndolas al servicio de sus aviesos fines?

¿Por qué el presidente Enrique Peña Nieto, que dice estar combatiendo la corrupción, sigue protegiendo a este “político”, quien además se molesta cuando los medios de difusión publican sus verdades y manda a sus incondicionales a retirar los ejemplares impresos de estanquillos, restaurantes y hoteles, y a amedrentar a los voceadores que venden los periódicos en los que se le denuncia, como el caso específico de nuestro periódico, raza cero?

Quizá debamos decirle fuertemente a Ismael Hernández Deras que recuerde que un senador, diputado, gobernador o presidente de la República debe estar al servicio del pueblo y no servirse de este. Quizá debamos dejarle bien claro que es nuestro empleado, y nosotros, los ciudadanos, somos los mandantes, sus patrones, y tenemos el derecho de exigir su renuncia cuando lo creamos conveniente para que responda ante la ley por los delitos que ha cometido.

¡HECF!

Cortesía de Fernando Miranda Servín

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