2015

Conmigo o contra mí: El curioso caso de los “izquierdistas” mexicanos

laizquierdaEs muy fácil decirse de izquierda, pero es más fácil acusar a los otros de ser cómplices de cualquier conspiración contra el “pueblo” cuando se dice de izquierda y el otro no comulga con una, alguna, muchas y todas sus ideas.

De los “líderes” de izquierda partidista actual no son capaces de reconocer derrotas pero sí de triunfos que consideran “irrevocables” e “incuestionables”. Da vergüenza ver actitudes como esa donde los discursos se han limitado al robo de figuras de instituciones religiosas como “fe” y “esperanza” cayendo en un mesianismo que para muchos nos resulta inadmisible. Se supone que la izquierda es alguien a quien le interesa los intereses públicos y es inadmisible cerrarse a que los “intereses del pueblo” sean las de ellos, para colmo su programa no presenta alternativas ni en lo económico ni en el nuevo reconocimiento de derechos y garantías para la defensa de los mismos : en el discurso tienen una identidad distinta al resto pero en la práctica resultan ser igual de intolerantes que los partidos de derecha.

El problema no es solamente con los dirigentes partidistas, sino que hoy más que nunca, a través de comentarios hechos en las redes sociales y basados en la libertad de expresión se demuestra la intolerancia y poca apertura de muchos de los partidarios de la izquierda a escuchar y ejercer una crítica propositiva para mejorar las cosas. Opinar por opinar, solamente eso.

Si algún político que se declare de “izquierda” y “cercano o parte del pueblo” está en contra de algo o alguien, hay personas que adoptan dicha medida y la hacen propia sin reflexionar como sucede con otros personajes y partidos ubicados en un espectro distinto. Tachar de vendida, como en el caso de Noroña y Denise Dresser, a una persona por cobrar por trabajar y ejercer una crítica a las prácticas “izquierdistas” del desconocimiento o desinterés de la importancia de la defensa de los derechos de las minorías en un país donde éstas son una realidad que se ha intentado ocultar bajo una historia oficial, discursos nacionalistas y la influencia resulta inadmisible para alguien que se autodenomina de “izquierda”.

Intocables, prepotentes, intolerantes. Así han tratado de hacer a sus seguidores. Se alegran de la enfermedad de algunos pidiendo incluso un “milagro” para su muerte, pero enfurecen por un video de un perro maltratado; se enorgullecen de pintar sus fotos de perfil con el arcoíris como celebración de lo aprobado en Estados Unidos pero se desconoce lo que sucede aquí en dicha materia o se les sigue discriminando mediante la reproducción de estereotipos con chistes, apodos y palabras como “puto”, “maricón” que utilizan para ofender a otros con una referencia clara hacia las personas con preferencias sexuales distintas a los heterosexuales .

No digo que sean cosas importantes, al contrario, yo mismo me considero a favor del reconocimiento y garantía de derechos de las minorías. Lo quiero es mostrar lo molestia que es la doble moral donde están dispuestos a entablar conversaciones con quienes se acercan más en su modo de pensar pero no con otras minorías, donde se acuse de “idiotas” a los “católicos” o “cristianos”, predominantes en México, por sus creencias pero se defienda las creencias indígenas como algo muy “nuestro” y “válido” a pesar del desconocimiento de las mismas por la inmensa cantidad de las mismas.

México necesita de críticos del actuar del gobierno, especialmente para poder construir un verdadero proyecto de país que conjunte intereses comunes, no solo de la mayoría sino de todos en cuanto esto sea posible, ya que no ignoramos las dificultades existentes para el logro de lo mismo. Pero requerimos algo más que rabietas, groserías, deseos de muerte, porque se debe cambiar un sistema no una persona, un modo de pensar generalizado, de la idea de vida, éxito y felicidad y no solo una marca o empresa televisiva.

Mis más sinceros deseos de felicidad para todos. Juntos, paso a paso, y reflexivamente y actuando desde lo local lo vamos a lograr. Es la única opción, cada quien desde su trinchera pero apoyando a los demás. Claudicar no es una opción. Excelente día.

¡HECF!

Cortesía de Lic. Antropo

logo-la-banda

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
168 Comentarios en “Conmigo o contra mí: El curioso caso de los “izquierdistas” mexicanos”