2015

El poder de los limpia vidrios

El siguiente incidente sucedió en Reynosa Tamaulipas, esa ciudad tan violenta y comentada en los medios de comunicación. Esta vez me tocó vivir un caso muy difícil con un limpia vidrios de la ciudad, desde que tengo memoria casi nunca les doy feria a esos weyes ya que casi siempre están drogados y ni siquiera pueden hablar. Últimamente si no les das propina te insultan exigiendo el pago por un servicio que no pediste y que prácticamente te obligan a recibir (ya saben, te avientan el chorro de agua con jabón antes de que te pares y mientras gritas ¡NO! ¡NO!)

Pero el problema no es ese, ya que yo siempre utilice mi estrategia de “déjalos que limpien no les des nada y así ya no te molestan” y siempre me funciono muy bien.

Sin embargo el día de hoy por la tarde un wey me limpio el vidrio y yo aplicando la misma estrategia deje que limpiara el vidrio. El tipo se quedó parado al lado de mi ventana esperando su propina hasta que finamente le hice saber: “ya te dije que no amigo” y acto seguido escupe el vidrio y se va. No le di importancia tenía mucha hueva y active el aspersor del limpia vidrios que trae el mecanismo del carro y santo remedio.

limpia-vidrios

Cuando llegue a mi casa con muy mal humor después del incidente con el limpia vidrios tuve que volver a salir porque mi vieja me mando a comprar lo que necesita para hacerme de comer. Compre lo que necesitaba y al pasar rumbo a mi casa por el mismo semáforo donde se colocan los limpia vidrios un grupo de 4 sujetos rodean mi carro y lo escupen por todos lados. Encabronado me baje y alcance a pescar al más pequeño (unos 17 años) mi intención no era pegarle solo quería que ahora si limpiaran los vidrios pero apenas lo agarre de la camisa me intento picar con una navaja (algo grande por cierto).

Como pude le quite la navaja al moribundo drogadicto y acto seguido proseguí a partirle su madre, lo agarre ya cuando dejo de poner resistencia llame al número de emergencia 066 para denunciar el agravio a mi automóvil pero resulta que antes de que llegaran los de la ley (policía estatal, federal, militares o marinos ya que no hay policía municipal en mi ciudad) llego el tan odiado Cartel del Golfo a exigirme que soltara a “su muchacho” y que pagara la modesta cantidad de 50 mil pesos o que entregara mi carro por esa falta de respeto.

Le comente al “comandante” del crimen organizado lo sucedido y el tipo me dijo “lo que pasa es que ellos nos pagan cuota 200 pesos diarios y los tenemos que proteger”. Honestamente se me hace algo cabrón que saquen 200 pesos diarios en un rato de trabajo, pero si obligan a la gente a darles dinero no suena tan loco. Por obvias razones dije que no y enojados se ponen a discutir, tres minutos más tarde llegaron armados con armas largas y me pidieron de “favor” que entregara las llaves pacíficamente y que me subiera a su camioneta. Me sorprendió que no me pidieran que me amarrara yo sólito pero en fin, como dije de nuevo que no comenzaron a amenazar, insultar y apuntarme con sus rifles. En ese momento dije “puta madre que vergas” cuando la mejor opciones era correr su radio sonó dando la orden de que se retiraran, no sin antes soltar un tiro a una llanta y corriendo despavoridos.

Yo solo mire sereno con un coraje y antes de que me acabara mi cigarro mi sorpresa fue ver algún uniforme que represente autoridad (soldados) se pararon, se pusieron cada quien en su lugar y se acerca un wey a decirme que levante las manos “to dije a cabrón, bueno está bien debe ser el protocolo” pero no fue así, el disparo se escuchó por este rumbo y para ellos era yo quien tenía la culpa por tener la llanta ponchada. Yo les comente a los soldados lo que paso y como el limpia vidrios estaba también con las manos en alto pensé que me apoyarían o que por lo menos les diga a quien acudieron por esa supuesta protección y lo que paso me sorprendió y perdí toda mi fe en esos cabrones, el soldado simplemente dijo “no lo podemos arrestar porque ellos no tienen dinero ni para pagar multas y los sueltan a los 3 días y solo perdemos tiempo” encabronado le dije “¿Y no puedo hacer nada como levantar una denuncia por el agravio a mi carro o porque intento navajearme? ” Y respondió finamente y cumpliendo su labor “hágalo pero nosotros no lo vamos a defender” en ese momento comprendí que o les das dinero a los limpia vidrios o te enfrentas a acoso constante por parte de ellos sin posibilidad de siquiera defenderte.

Cortesía de Zerg

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