2015

La cultura de las horas nalga

godinezComo todos los lunes por la mañana tengo que llegar temprano a la oficina. La vida de un Godínez de lunes por la mañana es estresante, todo mundo corriendo para llegar a tiempo. En mi oficina los ojos de Doña Sandra mejor conocida como “Sandy” supervisan el desfile de todos mis compañeros Godínez a sus respectivos cubículos. Nada se escapa del ojo avizor de Sandy quien en su puesto de “asistente ejecutiva” se encarga de organizar festejos de cumpleaños, tandas, convivios, dietas, ordenes por catálogo, los chilaquiles del viernes y de todo aquel aspecto de la vida social Godínez dentro de la oficina, incluido el control de los bonos de puntualidad.

Sandy tiene años trabajando en la empresa, en su mente un buen trabajador con “futuro” en la empresa tiene que llegar temprano y salir tarde. Cuando es cierre de mes o tenemos auditoria, Sandy es la “primera en ponerse la camiseta” y pobre de ti si se te ocurrir salir temprano en uno de esos días porque corres el riesgo de enemistarte con Sandy. En mi oficina como en muchas otras oficinas en México, la gente equipara trabajo con “horas nalgas”. Llegar temprano y salir tarde son para mucha gente la definición de un buen trabajador.

Una de mis funciones primordiales es la de preparar reportes, de esos reportes importantes que tu jefe le lleva a su jefe y que son vistos por los altos mandos de la empresa. En los años que llevo laborando en esta empresa mis reportes nunca han tenido un problema, son exactos y siempre los entrego a tiempo. Todo esto a pesar de que nunca me quedo a trabajar tarde, cosa que en la cultura de esta oficina quiere decir que no estoy comprometido con la empresa. Es por eso que Sandy no me quiere, pero me tolera porque sabe que siempre hago un buen trabajo.

Cuando entre a trabajar a este lugar yo siempre salía tarde, preparar los reportes con la información que arroja el sistema toma mucho tiempo, pero como siempre he sido un tipo curioso y con iniciativa busque la manera de hacerme la vida más fácil. Después de varios meses preparando reportes hasta tarde busque la manera de facilitar mi trabajo y como le muevo bastante bien a las computadoras pude lograr con un poco de vudú en Excel que horas de trabajo se redujeran al click de un botón. Desde ese día, me dedico un par de horas a preparar la información de mis reportes, presionar un botón y el resto del día hago como que trabajo.

Y es que cuando quise decirle a Sandy y a mi jefe que había manera de mejorar el proceso de los reportes y otros procesos similares que toman cientos de horas hombre decidieron hacer caso omiso, me tiraron de a loco y por poco me cuesta mi chamba. Lo que ellos no saben es que desde ese día a mí me pagan por hora nalga, no por hora de productividad.

productividad-por-pais

En México la cultura de la hora nalga está generalizada, un buen trabajador es aquel que pasa horas en una oficina, no el trabajador más productivo. Según un reporte de la OECD, el trabajador mexicano trabaja 2,237 horas al año, más que ningún otro país miembro de la OECD. Sin embargo, si uno compara la productividad por país, México trabaja mucho pero el valor de su trabajo es poco. En otras palabras, trabajamos a lo buey pero no trabajamos inteligentemente. Nótese en la gráfica que los países más productivos trabajan menos horas que México.

Gente como Sandy con su control de los bonos de puntualidad fomenta una cultura de “ponerse la camiseta” donde lo importante es pasar muchas horas trabajando y que no mide la eficiencia del trabajo. A mí en lo personal el “bono de puntualidad” me parece una política arcaica; no soy un niño chiquito, ni estoy en la escuela esperando a que suene la campana. ¿Qué importa que llegues “tarde” si tu trabajo está bien hecho?

La vida es muy corta para pasarse sentado en una oficina, yo como muchos otros mexicanos queremos trabajar, hacerlo bien y pasar más tiempo haciendo las cosas que realmente importan. Si por mi fuera yo habría agilizado todos los procesos en mi oficina y dedicado a la gente a otros proyectos que pueden generar valor para la empresa.

P.D. Antes de que me digan algo, si, llevo tiempo buscando otra chamba.

Cortesía de Robert

logo-la-banda

Siguiente Entrada
Entrada Anterior


Siguiente Entrada
Entrada Anterior
422 Comentarios en “La cultura de las horas nalga”