2016

De Lords y Ladies

Recibir el título nobiliario de lord o lady puede ser, y ha sido, para muchos: un honor; sin embargo, en México, hacerse de tal nombramiento se ha convertido en sinónimo de desprestigio y burla para señalar de manera pública a quienes pertenecen a una clase social privilegiada en el país, y son sorprendidos tratando mal a sus semejantes, especialmente, cuando estos vienen de una clase social más “baja”.

Atropellar ciclistas y huir de la escena mientras empujan a un policía, sobornar con 100 pesos a las autoridades de tránsito por manejar en estado de ebriedad, dirigirse con groserías a los oficiales y agredirlos físicamente en plena vía pública para luego irse como sin nada; o golpear a un empleado porque éste no quiso ayudar a otra persona a cambiar una llanta, son acciones que, en el momento en que son descubiertas por alguien, se graban y difunden hasta convertirlas en virales, otorgando a los protagonistas el famoso título británico.

Desde 2011 con la aparición de las Ladies de Polanco han desfilado por el país más de una treintena de personas prepotentes, que han sido clasificados en Lords o Ladies de acuerdo a su género. Pocos han recibido alguna sanción oficial por parte de las autoridades por las conductas que han surgido en distintos videos, pero sin duda el castigo más grande que tendrán estos “famosos” es el juzgamiento de la sociedad, aquella que en internet y detrás de un monitor no tiene piedad y que inclusive le ha costado la vida a muchas personas en todo el mundo. Por lo anterior, una de las preguntas que surgen y que es sinónimo de debate entre los defensores y estudiosos de los derechos humanos es: si es aceptable que estas conductas (en muchas ocasiones de la vida privada) sean ventiladas en público para deleite de la plebe en redes sociales sin verse afectados derechos fundamentales de las personas exhibidas.

¿Que opinan hazmerianos? ¡HECF!

Cortesía de El Informador

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