2017

¿Estamos tan mal como nos cuentan?

“Era el mejor de los tiempos y era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero nada teníamos; íbamos directamente al cielo y nos extraviábamos en el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo.”

Mi bisabuelo murió en una hacienda de Michoacán, enfermo gravemente tras pisar “el agua fría del gallinero”, el doctor vivía en el pueblo vecino y no había un animal disponible para ir a traer el doctor. Si hoy mi bisabuelo viviera y sufriera la misma enfermedad lo más probable es que fluidos y una serie de antibióticos lo tendrían de pie en unos días.

La mortalidad infantil a principios del siglo XX era terrible, mi bisabuela tuvo 10 embarazos y perdió a la mitad de sus hijos antes de cumplir 3 años. Si mi bisabuela hoy viviera tendría dos hijos sanos, vacunados y fuertes que para la edad de 6 años sabrían leer y escribir.

Mi abuelo nunca aprendió a leer más que muy rudimentariamente. Mi abuela curso hasta el segundo grado de primaria donde aprendió a leer y escribir. Mis tíos son ingenieros; entre mis primos hay doctores, algunos tienen maestrías, la mayoría estudio una licenciatura.

La pregunta es: ¿En verdad estamos tan mal?

Es importante tener perspectiva, ante frases cotidianas como “cada día la cosa esta peor”. Si fuéramos capaces de viajar en el tiempo al México de hace 100 años nos horrorizaríamos en las condiciones generalizadas de pobreza extrema que vivía el 90% de la población.

Perspectiva es la palabra clave para entender que no todo está mal. Es muy fácil caer en la demagogia y afirmar que la inseguridad cada día peor, enfermedades por todos lados, la economía peor que nunca, etc. Poner en tu mente un escenario post apocalíptico es sencillo, pues siempre es más fácil destruir que construir.

Debemos tener perspectiva para entender que los problemas que afrentamos hoy no son peores que los problemas del pasado, son diferentes pero no son peores.

Una gran mayoría de la población tiene acceso a un nivel de vida que le permite leves momentos de contemplación y donde se puede entender y vislumbrar nuestro potencial. Tal vez la visión de nuestro potencial como sociedad provoca nuestra frustración al ver los problemas y la manera como son manejados por gobiernos ineficientes. Buscamos en los problemas que afrentamos soluciones simples para lo que son problemas complejos. Buscamos soluciones simples porque no entendemos donde estamos y así es muy fácil caer en las garras de la demagogia. “Todo está mal, yo tengo la solución”.

Les dejo este video de Mauricio Schwarz donde habla con claridad sobre la evolución del hombre en este mundo y como los datos reales son más alentadores que las imágenes negativas y sin esperanza que dominan la mente de muchas personas.


Liga Directa: https://youtu.be/LLUuMdccVMM

Kin 40

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