Comencé a leer HECF porque estoy lejos de México y muchas veces me informo más por aquí que siguiendo las noticias. También puedo seguir en contacto con las perspectivas culturales mexicanas. Pero, cabrones, no la chinguen. Qué mala ortografía tienen todos. Sí, todos.
Sé que este es un tema que divide a la gente. Soy el autor del cómic que apareció en esta página hace unos meses: La ortografía y yo y me tocó ver que es un tema que a veces toca fibras sensibles; a quienes defendemos la buena ortografía se nos tacha de elitistas y rancios amantes de la restricción.
Si bien puede ser cierto que escribir “güisqui” en lugar de “whisky” solo porque la Real Academia dice que lo primero es correcto y lo segundo no puede ser un extremo de lo ridículo, el otro extremo lo veo todos los días en casi todas las colaboraciones de este sitio.
Mi problema no es tanto con los individuos que hacen las aportaciones: cada quien tuvo su educación y la usa como puede. Es más con los editores. No hay una sola mención a la ortografía en la página que lista las condiciones de envío de colaboraciones. Tampoco se nota un intento de filtrar este contenido para tener la mejor calidad en la primera plana de HECF.
No digo que los editores deben pasar todo el día corrigiendo la ortografía de los colaboradores, pero sí creo que deberían rechazar las colaboraciones que no cumplan un mínimo de decencia en cuanto a ortografía y redacción.







