Cuando era un escuintle ya tirando a puberto, recuerdo que entre mis amigos el nombre mas usado era Miguel, había fácil mas de 7 Migueles en el salón de clase, así mismo, del lado de las niñas, Beatriz era el nombre mas solicitado, los profes Genaro, Lucio, Nicolasa (alias la nicodiabla… la que enseñaba los calzones pensando que el escritorio estaba cerrado de enfrente), Austreberto, Gladiola y Silvino pasaban lista entre combinaciones de Carlos, Juanes, Marías, José Luises, etc. – Que bueno que no me llamo Gervasio – pensaba cuando conocí a alguien llamado de esa manera, o como mi tío Anacleto… Mi teoría era que los padres de esas épocas estaban tan ocupados criando tantos chamacos y haciendo los otros que ya ni se detenían a pensar en el nombre para el próximo, para eso estaba el súper paro del calendario y la costumbre de ponerle tal y como venía en el mismo, no importando que cayera incluso en Aeropajita. Al parecer la televisión junto con las novelas cuando solamente taravisa las hacía y algunas series contribuyeron con su granito de arena en la evolución generacional de los nombres, así tenemos en algunas generaciones gente llamada Aldo Lorenzo, Miguel Francisco, Octavio Alejandro y no podían faltar las nombradas Catalinas, Marimar, María Mercedes, Oyukis, Yesenias y próximamente… Gaviotas.
La cuestión del calendario, los nombres novelescos, los generacionales, los que tienen un significado familiar o personal para quien los pone (“así se llamaba mi hermano, mi profe o mi mejor amigo de pedas”), son ya de cierta manera normales, es muy común escuchar Filogonios los pueblitos o entre la gente mayor así como Luis Migueles entre la clase media, o Jarumis… Pero… Cuando escuchas (o lees) que las nuevas generaciones tienen nombres como Brayan, Brallan o Vrallan, Kevin, Espenser, Brandon, Quinberly o Kimberli, Yenifer, Kenton, Axel, Bruse, Yanis Yoplin (no es jalada de los bellos púbicos, si hay quien se atrevió a ponerle así a su hija), Duglas y mis favoritos: Lenon, Yordan, Leidi di o Leidy a secas (ojo, que las faltas de ortografía son porque así los he visto escritos), si a eso le agregas un Lopez, Pérez o un Sánchez – que ya somos bastantes los de ese clan – entonces se chingó mas la cosa.
La causa de estos nombres posiblemente son porque “se oye bonito”, o “el actor o la actriz que se llama así está bien guapo (a) o bueno (a)” o simplemente “así quiso su papá que le pusieran”. No se sorprendan cuando en un futuro el profesor Brallan González los cite porque sus hijos andan levantando la falda a sus compañeras, o el nuevo becario Espenser Lopez les pida que les firmen la liberación del servicio social y los invite a desayunar en la fonda de doña Leidy que prepara una cochinita pibil buenísima porque es de Yucatán.
Preparados también para las futuras Britneys, Ashleys, Shakiras, Astons y Robys.
Ya sea por costumbre, significado personal o moda, recuerden que el nombre influye según los expertos en la personalidad de cada quien; y en ciertas etapas pueden incluso ayudar a elevar la autoestima y la seguridad de los chilpayates, no le vayan a poner Geranio, Ambrosio o Duglas, no vaya a ser que cuando crezcan les reclamen diciéndoles “¡Hazme el chingado favor mamá, porque si mi apá se apellida Nates me pusieron Bertha!”














Este fin de semana se celebró como desde hace 17 años, el Wave Gotik Treffen, en la ciudad de Leipzig, Alemania. Siendo el festival gótico más grande del mundo, en el que en cuatro días participan al rededor de 170 bandas de todos los generos de la escena gótica, desde el medieval hasta el trash metal. México ha tenido ya varias participaciones en éste festival, donde la banda HOCICO ha prendido a todos los darkies que se reunen en esa ciudad.
El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se adelantó ayer a festejar el aniversario del 5 de Mayo, aunque lo hizo con un mensaje propio para el Día de la Independencia de México. A través de un comunicado oficial que después fue corregido, el Mandatario calificó la Batalla de Puebla como el hecho que permitió la independencia de los mexicanos y en 1867. “Alentados por la victoria y anhelando la independencia, los patriotas mexicanos finalmente la consiguieron el 16 de septiembre de 1867″, consignaba la primera versión. Posteriormente, el Gobierno corrigió y difundió otro texto en el que ya sólo hablaba de conseguir la independencia en “1867″. Los mexicanos iniciaron su guerra de independencia un 16 de septiembre, pero de 1810. El año 1867 corresponde en realidad al fin de la intervención francesa en México. El resto del escueto mensaje contenía felicitaciones al pueblo mexicano. “Es un día festivo en la historia mexicana y un hito importante en la historia de la libertad”, expresó Bush en el texto emitido por la Casa Blanca. “El 5 de mayo de 1862, un grupo de soldados mexicanos, superado en número, derrotó a una gran potencia europea contra probabilidades abrumadoras en la Batalla de Puebla”, agregó. “Laura y yo les enviamos nuestros mejores deseos”, señaló Bush al término de su mensaje, agregando en español: “Que Dios los bendiga”.

No es una mala palabra un adjetivo como cualquier otro? Que es lo que hace “malas” a las malas palabras? Y porque se ven peor en boca de las mujeres? Para mí las palabras altisonantes tienen un contexto donde se vuelve hasta cierto punto “correcto” utilizarlas, creo que es un forma valida de expresión que como todo tiene su momento y su lugar. El hecho de que todos podamos decir leperadas tampoco quiere decir que lo tengamos que hacer cada cinco minutos, a mí en lo personal me parece que cuando se usan de más, denota una clara deficiencia de vocabulario.