Señor, señora, lector, lectorcito y lectorcillos que nos divisan, acérquese, ande no muerdo (muy fuerte), hoy como una oferta como una promoción, y en virtud de que mis neuronas andan mas relajadas que de costumbre, le traigo unas palabrejas que me encontré aquí, en lo personal me gusto bastante, si a ti también pos agradécele a este güey.
Algún día me lo agradecerás:
«Para qué esperar, papá. Dame dinero ahora y te lo agradezco ya mismo.»
Come bien, que estás muy flaca:
«¿Y terminar como tú, mamá? No gracias.»
¿Cómo se piden las cosas?:
«¿En español?»
¿Con quiénes vas?:
«Con mis amigos, pero con quiénes me regrese, ni idea…»
¿Crees que soy tu sirvienta?:
«No lo había pensado de esa manera, pero ahora que lo mencionas…»
Cuando seas madre, entenderás:
«Cómo crees, si eres un anticonceptivo…»
Cuántos niños no se querrían comer eso y tú lo dejas:
«Estoy siendo caritativo, dénselos a ellos.»
En mis tiempos…:
«¿En el paleolítico…?»
Es la última vez que te lo digo:
«¡Por fin! Ahora déjame seguir jugando Halo.»
Eso no se recoge solo:
«Ya sé, mamita chula, recógelo porfis.»
¿Estoy pintada, o qué?:
«Sí, mamá, y se te ve una plastota.»
Hazme caso, te estoy hablando:
«Perdón papá, pero mi voz interior iba primero, toma tu turno y luego te atiendo.»
Lo hago por tu bien:
«¿Por mi bien? Creí que lo hacías por neurótico, papá…»
Continuar Leyendo