Un saludo a toda la bandolera, espero que todos estén a toda madre disfrutando de este inicio de temporada de lluvias.
Quiero permitirme hacer algo parecido a un comercial, si el Admin lo permite, de un libro que recientemente adquirió mi mujer, quien ha estado leyendolo de manera pausada. A mí me desespera eso así que se lo agandallé y comencé a leerlo, para toparme con la razón por la cual lo ha ido leyendo de esa manera.
Este libro fue escrito por Sara Sefchovich, quien es profesora de Sociología de la UNAM y se dedica a escribir novelas y ensayos; este libro del que les hablo, País de Mentiras, es una recopilación del hábito más culero que tienen los mexicanos; se que no es lo mejor generalizar porque seguramente habrá algún individuo que sea realmente honesto y congruente con sus acciones pero de plano en el libro sale todo mundo raspado.
Su ensayo es un análisis sumamente detallado de los distintos tipos de mentiras que se usan con frecuencia en el mundo de la política y de lo legal, por ejemplo las promesas, abusar de las palabras, alardear, pretender, descalificar, tergiversar, etc. Cada uno de éstos apartados trae un universo de ejemplos de las mamadas que les fascinan a los políticos utilizar para verle la cara de pendejo al pueblo.
Remata el libro con una explicación de la mentira, por qué la utilizamos tan frecuentemente los mexicanos, por qué la toleramos y, finalmente, por qué la aceptamos y utilizamos.












Antes de relatarles mi parecer respecto a este pequeño texto, quiero comentarles que 

Estoy plenamente seguro de que(a pesar de que muchos lo intentaron) fue la obra de Dan Brown la que desató en el mundo occidental lo que yo llamaría una especie de “Boom anti-clerical”, hoy en día la iglesia católica pierde cientos de fieles diariamente, hoy todos saben de las cruzadas, la inquisición y demás porquerías de la iglesia, todos presumen cuánto tiempo llevan sin pisar una iglesia, pero ¿cuándo empezó todo esto?, definitivamente El Codigo Da Vinci fue la obra que marcó casi un hito en nuestra historia contemporánea, nadie antes había despertado tantas dudas en los creyentes, todo un sol de dudas imposible de seguir tapando.


Al ver este libro de reojo en un montón de textos viejos, pregunté el precio y con la olímpica seguridad que da la ignorancia me contestaron…
