Bueno pues como bien sabemos don Martín Luis Guzmán, fue uno de los escritores que narraron el periodo de la revolución mexicana con la mayor vividez (no se si exista la palabra pero si me preguntan el ¿porqué? de la ‘vividez’ la respuesta sería muy simple: Porque vivió la revolución en carne propia) posible, para que me entiendan mejor lo digo con las palabras de la síntesis de uno de sus libros:
Si en un futuro nos preguntásemos cómo eran en lo físico y lo espiritual, en lo militar y lo político, en lo externo y lo interno los hombres que hicieron la Revolución Mexicana, hallará la respuesta en los libros (de MLG) cuyas galerías de retratos parecen haberse hecho para que el lector sintiera inmediata a él, la presencia misma de quienes estaban encarnando la acción Revolucionaria.
No hablaré de su obra, no hablaré de su relación con la inefable (¿Excelsa, maravillosa, serían las palabras?) Nellie Campobello quien merece no un post, sino una vida aparte, no hablaré (ni descubriré el hilo negro) de la revolución mexicana, voy simplemente a citar un fragmento de un libro de don Martín “El Águila y la Serpiente” que me parece resume, no solo la revolución, sino toda nuestra historia y si no mejoramos todo nuestro futuro, cito:
“En el fondo, todo se reducía a la disputa, eterna entre mexicanos, de grupos plurales dispuestos a alzarse con el poder, que es singular: predominio, en unos y otros, de las ambiciones inmediatas y egoístas sobre las grandes aspiraciones desinteresadas; equivocación que confunde el mediocre impulso a buscar el premio de una obra, con el impulso noble que ve el premio en la obra misma”.
Revelador del pasado y quizá del futuro, poco hay que agregar después de que don Martín nos ha pegado con un tubo…
Hazme el chingado favor!
Cortesía de Antonio Reveles


Yo no lo se de cierto… pero me he propuesto a no hablar por un rato de política en este blog, que me ha dado la oportunidad de conocer gente maravillosa… Quejas, mentadas de madre, obscenidades y pendejadas mil que poco nos nutren, en fin.
Quisiera dar comienzo a esta aportación, dentro de la cual no voy a tocar ningún tema político ni controversial. Si no mas bien, le Rendiré tributo a un Gran Escritor mexicano, cuyo calidad parece estar olvidada, me refiero a Juan Rulfo. (Seré Breve) “Vine a Cómala por que me dijeron que acá vivía mi Padre… un tal Pedro Páramo…” y es así, como comienza el Calvario de Juan Preciado, protagonista de la obra de Rulfo mas conocida en otras partes del mundo, que en México, pero debiéramos estar acostumbrados a lidiar con Fantasmas, los cuales son parte de nuestra Historia y parte de nuestra cultura, tal y como lo plasma Rulfo en “Pedro Páramo” donde una rinde tributo a las Culturas Revolucionarias Sudamericanas, reflejando la impunidad de su existencia. El Llano en Llamas, es otra de sus obras, que revelan lo que la Revolución dejo a su paso, quien no recuerda aquel cuento breve denominado “Diles que no me maten” donde la suplica de un hombre condenado a muerte nos hace apreciar la vida que esta a punto de esfumarse o aquel denominado “Es que Somos Muy Pobres”, donde la decadencia de los valores morales se ve reflejada en un par de Pechos recién brotados; “No oyes Ladrar a los Perros” es un cuento sobre la ingratitud de los hijos hacia lo padres y la carga que solemos representar para ellos, cuando nuestras acciones no son las mas correctas; y la Picardía de Anacleto Morones y de su fiel escudero Lucas Lucatero, quienes se encargan de terminar con las vírgenes de todo el pueblo…
Hoy en la feria del libro me topé con los chavos de Migala. A primera vista parecería que son sólo dos chavos vendiendo alguna revista que hizo una gran editorial, pero me acerqué a ellos y me contaron que son los editores (estamos hablando de dos chavitos de no más de 20 años!), que Migala no era sólo una revista, que es también un colectivo de arte, diseño, cine y muchas cosas. A mi en lo particular no me gustan muchas revistas independientes, pues siempre son feas, a blanco y negro, en papel revolución o alguna madre así, o aburridas. Esta revista realmente parecía algo profesional: es a tamaño carta, impresa en papel couché y a dos tintas (bueno, no podían tenerlo todo). Además, hasta donde la he leído, es muy interesante y hasta divertida. Cuando le pregunté al más joven (de 18 años!!) que porqué lo habían hecho así y no más barata, él me dijo “porque queríamos hacer las cosas bien desde el principio”.