Después de varias candidaturas la Academia Sueca decidió reconocer la trayectoria del escritor peruano. Así, el 7 de octubre se convirtió en el sexto latinoamericano acreedor al máximo premio literario del mundo, gracias a su “cartografía de las estructuras del poder y aceradas imágenes de la resistencia, la rebelión y la derrota del individuo”.
Por supuesto que no se trataba de ninguna broma. Años atrás, en varias ocasiones, personas desocupadas solían llamarle por teléfono a Mario Vargas Llosa para decirle que había ganado el Premio Nobel de Literatura. Por eso, el 7 de octubre de 2010, el escritor peruano pensó que la noticia de la Academia Sueca de nuevo HECF…“era una broma” y “mantuvo la duda hasta el último momento, hasta que se hizo oficial el anuncio”, según contó su hijo Álvaro Vargas Llosa a la prensa internacional.
La Academia Sueca por fin oficializó la decisión la mañana del jueves 7 con la cual Vargas Llosa se hacía acreedor al Premio Nobel de Literatura 2010 destacando su “cartografía de las estructuras del poder y aceradas imágenes de la resistencia, la rebelión y la derrota del individuo”.
“Estoy muy agradecido con el Premio Nobel. Creo que es un estímulo fantástico para un escritor y al mismo tiempo me alegro mucho por la lengua en la que escribo y por la literatura latinoamericana”, fue lo primero que el autor de “Travesuras de la niña mala” dijo a los medios.
Después de tantos años de aparecer en las listas de los favoritos para ganar el Nobel, Vargas Llosa ya no pensaba en ello: “He conocido escritores que empezaban a actuar ya como candidatos y eso no va, pensar mucho en los premios no es bueno para el trabajo del escritor”, afirmó el también ganador del Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1986, Premio Planeta en 1993 por “Lituma en los Andes”, y el Premio Cervantes en 1994.
Siempre polémico
Como todos los genios, Vargas Llosa ha sido siempre elogiado tanto como descalificado más por sus opiniones políticas, no obstante la calidad de su literatura es reconocida por unanimidad.
Tremendo revuelo causó en 1990 cuando invitado por Octavio Paz acudió a México a participar en un congreso de intelectuales para discurrir en torno a Europa del Este. Durante el debate dirigido por Enrique Krauze titulado “El Siglo XX: La Experiencia de la Libertad”, transmitido por Televisa, Mario Vargas Llosa se salió del guión preestablecido por Octavio Paz:







