Esta historia es de dominio publico aunque en el pasado múltiples franquicias pelearon a muerte por la exclusividad de los derechos de autor. Aquí un resumen de la historia…


Esta historia es de dominio publico aunque en el pasado múltiples franquicias pelearon a muerte por la exclusividad de los derechos de autor. Aquí un resumen de la historia…


Les dejo este anuncio que me encontré en la sección de clasificados de un periódico. Solicitan socio capitalista para un negocio rentable… iglesia de oración.

Pare de sufrir hermano y consiga lo que siempre soñó con su propia franquicia de una iglesia de oración, negocio milenario a prueba de toda crisis, después de una casa de citas es la mejor inversión de tu dinero.
Cortesía de Bart

En un viaje a Monterrey pasamos por un restaurante con tema religioso donde atendían monjas. Cuando vi el menú, en los alambres se encontraba éste de nombre peculiar. Aunque de hecho estaba muy bueno.

Cortesía de Weird-eye

No fue una luz resplandeciente que cegó mi vista, ni una voz portentosa, ni una rama en fuego, ni un viejo vagabundo con mirada inocente que me abordó en el camión, ni un niño con sonrisa perfecta, vamos, fue casi lo más vulgar que paso, una simple voz en mi cabeza, si, una mera esquizofrenia.
Cuando escuche su voz, me quede perplejo, atónito y estupefacto, si, las mismas cosas a la vez, y más, y es que era una voz completamente normal, digo uno se espera mejores efectos especiales, la vez que consumí hongos y escuchaba a The Doors fue mejor experiencia auditiva que la mismísima voz de Dios.
-Y bien?- Me dijo a modo de animarme a preguntar, yo por las dudas, mostré cautela, digo hay mucho loco haciéndose pasar por Dios, así que no pensaba caer en manos de un charlatán que después de una verborrea me pidiera una cooperación voluntaria.
Después de mi estricto control de calidad, y de estar seguro que efectivamente se trataba de Dios (me di un pellizco y un tirón de vello púbico, que por cierto no son tan dolorosos como uno imagina).
No quería que pareciera un interrogatorio, más bien quería una especie de charla, como si yo estuviese a la altura de charlar con Él. Me dijo que sabía que tenía muchas preguntas y me animo a preguntar.
Entonces me aventuré.
-Dios, sabes lo poco que creo en ti…
-Yo tampoco creo mucho en ti- dijo interrumpiéndome, y enrojecí de vergüenza, mientras Él sonreía con esa sonrisita de sorna implacable.
-Es decir, no dudo tu existencia, y por supuesto ahora menos, dudo de tu influencia de tu control férreo sobre cada acto humano o no…de que existas desde siempre y para siempre, como puedes ser posible eso, si…
-No dudas de mi, dudas de ti y de los tuyos, ¿desde cuando existo? Cuando, para mi es una palabra casi incompresible, desperté y me di cuenta que existía, el desde cuando es un asunto de ustedes, ustedes inventaron el tiempo, un sistema de medición que es aplicable para ustedes solamente, pues ven los hechos de una manera lineal, su invento es lineal, de manera que les permite ver solamente en dos direcciones, atrás y adelante, y no en mas sentidos, por eso no podría decirte desde cuando, pues para mi el equivalente al tiempo, tiene mas de dos direcciones, muchas más, y tu inicio no es el mío, no es falso, por lo tanto, que yo exista desde lo que consideras el principio y para siempre.
-El tiempo tiene más de una dirección?
-No, lo que ustedes consideran “tiempo si”, y además solo pueden avanzar hacia delante, es muy limitativo, solo tienen un presente y quizá un futuro, en cambio yo existo ayer, hoy y mañana a la vez, y no son las únicas direcciones en que puede ver y estar.
-No entiendo…
-No esperaba que lo hicieras.
¿Es lícito que los cristianos vean porno? ¿Y que lo realicen? ¿Que lo produzcan y que lo filmen? ¿Puede existir un estilo de cine para mayores que siga los dictámenes de la(s) iglesia(s) y que sea fiel al mensaje divino? En Brasil hay quien opina que sí. No se sabe si por convicción o si por astuta visión de negocios. Que todos nos imaginamos cómo se las gastan en un país en el que el carnaval convive alegre con el Corcovado.
La cuestión es que los brasileños van a tener su porno cristiano. Porno, porque va a ser porno, y cristiano porque va a cumplir con los preceptos que mandan las santas iglesias.
¿Que cómo es posible? Pues veamos:
Para empezar, las parejas han de estar casadas. No sólo en la pantalla, claro, sino en la vida real. Que por mucho que sean actores en el porno el sexo es de verdad. Y además, deben de ser cristianos. Es decir, que tanto en la vida real como, sobre todo, en el cine, deben mostrar y demostrar abiertamente su cristiandad.
Sus acciones, su comportamiento y también su lenguaje deben denotar su fe. ¿Cómo? Pues rezando juntos, leyendo juntos la Biblia, ayudando al párroco en la iglesia y dando muestras de lo que se quieren. Las historias, aparte de lo que todos sabemos, deben contener escenas en las que aparezcan este tipo de cosas.
No hace falta que sean perfectos, ni puros ni castos (esto es evidente) pero se tienen que tratar con respeto, con amor y mucho cariño, evitando propuestas groseras, violentas o degradantes, y utilizando un lenguaje que sea acorde con sus creencias. Es decir, nada de blasfemias, juramentos o vejaciones, aunque, claro, están permitidas las exclamaciones normales que aparecen espontáneamente durante un buen acto cristiano-sexual.
Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre católicos.
El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.
Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de caracter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos.
Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.
Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por “el qué dirán” o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestrucuturadas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familas católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.
Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una forma un tanto ruín de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: Aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.
Un día, durante mis vacaciones decembrinas, mientras mi hermano y yo acompañábamos a mi abuela y mi tía a su casa, escoltados por el hermoso par de perros gran danés de mi madre, mi abuela hizo un comentario que me llamó mucho la atención.
Antes de entrar en detalles, es necesario explicar que la casa de mis padres (donde viví de manera continua hasta los 17 años y luego en distintos periodos de mi vida en estancias no mayores a los seis meses), se encuentra enfrente de un parque y éste, a su vez, está al lado de un cuartel militar. Por su parte, la casa de mi abuela se encuentra al lado del cuartel militar. La casa de mis padres y mi abuela, por lo tanto, se encuentran únicamente a dos cuadras y media de distancia y la acera del cuartel es paso común para todos nosotros desde que éramos niños.
Volviendo al tema, al pasar por la entrada del cuartel, donde generalmente hay un par de centinelas, mi abuela observó que por primera vez (en los más de 40 años que lleva al lado de esa fortaleza militar), los soldados colocaron un nacimiento y figuras de Santa Clos iluminadas con foquitos de colores.
-“Cosa rara”- pensé, pero luego caí en la cuenta del fenómeno, ¿por qué los militares después de 40 años, por primera vez, colocan un nacimiento junto a la gran entrada de sus instalaciones? No es cualquier cosa que las fuerzas armadas de nuestro país estén buscando reconfortar sus almas acudiendo a la Fe (la que sea), después de las matanzas y emboscadas de que son presas desde que iniciara el gobierno de Fox, del que ya pasaron casi 12 años.
Cientos de militares han muerto a causa de la llamada “guerra contra el narcotráfico”, miles de hogares se han quedado sin la presencia de alguno de sus integrantes y sin el ingreso que les daba la oportunidad de tener una vida más o menos digna.
A pesar de entender la necesidad de Fe de las fuerzas castrences, de saber que es necesaria la comunión y la solidaridad con aquellos a los que la vida no les dejó más opción que enlistarse y garantizar así un ingreso para su familia; la pregunta que me queda de la observación hecha por la abuela es la siguiente:
¿En dónde quedó la separación del estado (con sus tres poderes) y la iglesia?
Justo hoy me encontré con una nota que describe el revuelo generado en la Cámara de Diputados a causa de que un funcionario autorizó que se realizara una homilía para bendecir la sala de prensa nueva en la que trabajan los reporteros que cubren las actividades del Palacio Legislativo de San Lázaro.
Como era de esperarse, los distintos grupos parlamentarios criticaron fuertemente la decisión por tratarse de un acto religioso en un espacio de un poder público y, claro está, la misma crítica podría hacerse a las fuerzas militares que colocan nacimientos a la entrada de sus cuarteles, pero esas son cuestiones que únicamente dejan ver lo sucedido en los últimos 12 años (de gobierno panista).
En las cuatro últimas legislaciones federales, diputados y senadores del PRI y del PAN han presentado al menos 13 iniciativas de reforma a diversas leyes -incluyendo la Constitución- relacionadas todas con la desaparición del Estado laico. La pretensión: otorgar privilegios a la iglesia católica, establecer la educación religiosa en escuelas públicas, otorgar concesiones de radio y televisión a la Iglesia católica, permitir a los ministros de culto participar, al mismo tiempo que son tales, de puestos de elección popular, entre otras cosas que, de revivir, volverían a matar de coraje al tata Juárez.
Con paso lento, con paciencia y perseverancia, la Iglesia Católica y el actual gobierno, han logrado echar atrás todo por lo que han luchando los estados más progresistas del mundo, mantener el estado laico y promover la libertad de culto.
Mientras, me quedo con la noticia de que el Papa -en pleno proceso electoral- confirmó su visita a México para el 23 de marzo, justo 2 días después del natalicio del licenciado Benito Juárez, ¡Hazme el chingado favor!
Cortesía de Flor

Pelea entre sacerdotes de la iglesia ortodoxa griega y de la apostólica armenia en la basílica de natividad en Belén. Ya ni la chingan.
Liga directa: youtube.com
¡Hazme el chingado favor!
Cortesía de Octavio
