Desde ahora se que las mentadas de madres me van a llover, pero la neta, estoy hasta la madre de las platicas de hijos. Yo no tengo hijos todavía, pero estoy en buena edad de tenerlos y por lo mismo muchos de mis amigos ya tienen a sus chamaquines. Se me hace increíble ver como esas personas con las que hace poco platicabas de nalgas y chichis, de política, de religión, del Peje o de Fox y todas esas cosas, en un abrir y cerrar de ojos se transforman en una especie de mandil combinado con niño bueno de secundaria. Es como convertirse en Jedi en vez de el Sith que siempre fueron.

Esa transformación se me hace de lo mas preocupante, ya que casi todo el mundo cae en ese estado poco a poco. Es cagante cuando llegas a un lugar a platicar con tus amigos y si dos de ellos ya son papas ya valió madres la salida. Ya sabes que de lo primero y de lo ultimo que se va a hablar es de sus niños. Y para terminarla de chingar, no faltan las famosas fotos tomadas con el teléfono celular, chingao! Ahí te tienen horas viendo un pantallita de 2 x 2 centímetros las fotos de como comen, como cagan, como chillan, como se saco el moco, como se ríe, como se hecho un pedo, como se ve en la regadera con peinado punk, puta madre!! Esta bien que el amor abunde pero pa’ presumirlo todo el día esta cabron. Y digo, a mi me gustan los niños, de hecho me gustan tanto que muchas veces me la paso mejor con ellos que con sus padres, pero de eso a que me cuenten que hicieron de siete de la mañana a diez de la noche, de Lunes a Domingo. Haganme el chingado favor! Y nunca faltan los de la oficina también, esas personas que apenas conoces pero que ya te sabes el nombre de sus hijos, cual es su película favorita y en que marca de pañal cagan. Sobre todo los Lunes, esos Lunes que todo mundo llega con una buena cruda, desvelado o simple y sencillamente de malas porque es Lunes. Nunca fallan con su platica de que hicieron sus hijos el fin de semana y de que cada día se ponen mas bonitos.

Así me puedo seguir un buen rato pero la neta ya dije lo que tenia que decir y además ya me puse de malas. De malas por que se que algún día me volveré un teto. Chingao!

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