1. estate quieto porque la señorita se va ha enojar
2. la señorita te va ha regañar
3. si no te estas en paz te dejo aquí con la señoritaY la más socorrida, por estar en un consultorio:
4. la señorita te va a inyectar

Obvio que la “señorita” soy yo, el chiquillo me ve con cara de horror, pensando que soy una bruja que se lo va a comer porque esta dando lata ¿Por qué tendría yo que molestarme por lo que hace o deja de hacer un niño que no es mío? ¿Por qué demonios no enfrentan estas viejas su responsabilidad de madres? Si no pueden, pues que no repartan, yo no tengo hijos y por razones que no vienen al caso, nunca los voy a tener, situación a la cual ya me resigne. Me encantan los niños, incluso la mayoría de las veces antes de que la madre me use como excusa para dominar al niño, ya había yo entablado una sonrisa, o una caricia con el pequeñito. Hay veces que después de recibir el ultimátum los chiquillos en cuestión me ven y comienzan a llorar amargamente entonces yo le digo – no chiquito yo no te voy a hacer nada, pero TU MAMA si se va a enojar y te va a poner una inyección- entonces las fulanas me echan unos ojos en donde puedo leer su mente diciéndome “maldita vieja” seguida de la pregunta: tú no tienes hijos ¿verdad? Ustedes pensaran que si traen al niño al consultorio es porqué no tienen con quien dejarlo y aquí es en donde entra el hazme el chingado favor las tipas vienen acompañadas de hermana, mamá y amiga y muchas veces ellas no son las que vienen a consulta, solo vienen de damas de compañía.

Ayer mismo estuve viviendo una pesadillas que duro 2 horas, el paciente era un señor de 60 años, era una simple consulta, no una cirugía a corazón abierto, pues traía de comitiva a su esposa, un hijo, y 3 hijas, una de ellas con un niño de un año, el niño tenia hambre y la mamá, en nombre de lo sublime que es alimentar a un bebe se saco tranquilamente el seno y lo dejo expuesto ante 10 personas como si nada, es otra cosa que no entiendo, cuando tienes un hijo ¿pierdes el pudor? Acto seguido de alimentar al retoño hubo que cambiarle el pañal, aunque le sugerí pasar al baño hizo caso omiso y lo cambio en plena sala de espera ante el asco de la concurrencia, el echo de que la popo de tu hijo no te de asco, no quiere decir que huela a perfume de violetas, mi machaca con huevo, que había comido, acabo en el excusado y no precisamente expulsada de manera natural. En fin los exhorto a no llevar a sus hijos a lugares públicos sin no es necesario, y si de plano no les queda de otra, no busquen chivos expiatorios para controlar a los angelitos.