Lo que ya se sabía, no solo por la vox populi sino por el gobierno mismo, los internos de “la peni” o “la veinte” como coloquialmente se le llama al Centro de Readaptación Social de Tijuana, vivían en hacinamiento. En un penal construido para albergar a poco menos de 2,000 internos, tenían a mas de 8,000, también se sabía ya desde entonces, que ahí circulaba la droga, mejor que afuera, y también que los custodios gustaban de torturar a los internos, algunos internos fueron sometidos a bajezas que repugnarían incluso a conciencias no tan tranquilas, no hablamos de personas que “se lo merecían”, hablamos de jovencitos que no tienen “el conecte” para salir bien librado de “la peni”, hazme el chingado favor.

Imagino que a los custodios les gustaba repartir madrazos y por eso ya tenían hartos a los internos, la gota que derramo el baso fue cuando los custodios asesinaron a golpes a un chamaco de 19 años, entonces vino el motín.

Empezó en un domingo de visita familiar, yo pasaba cerca y vi mucho humo, controle mi parte chismosa y no preste mayor atención, la semana siguiente no se hablo de otra cosa, hasta la delincuencia organizada estuvo al pendiente, pues no hubo ejecuciones -hasta ayer que hubo 18-

Pa no hacerles el cuento largo, para aplacar el motín, dejaron a los reos sin alimentos desde el domingo hasta el miércoles o jueves, entraron los polecias y nomás hubo 19 muertos, según cifras oficiales, mas otros 5 que previamente habían fallecido.

En el transcurso de la noche, sin que la prensa ni familiares se enteraran, trasladaron a varios reos, a Ensenada, Tecate y Mexicali, en camiones particulares.

Para saber cuantos reos murieron hay que saber cuantos reos había, ¿pero que creen? ¡Se perdieron las listas! Sí, los idiotas del administrativo no encontraron mejor excusa que esa, y ahora están haciendo una nueva lista, con los nombres que los internos les dan, o sea van a hacer una lista, con el total de internos que quedaron, mas los muertitos oficiales. Hazme el chingado favor.

Lo grave es que los internos hablan de más de 200 muertos y que sus cadáveres fueron trasladados en algunos camiones y pa disfrazar tal faena, se llevaron en otros a varios internos.

Hasta el imbecil de Noroña, sabe que deben de tener un registro electrónico (por cierto las oficinas administrativas no sufrieron daño alguna), ese idiota vino hasta acá y pudo decir mas de tres palabras, para llevar agua su molino.

Lo importante aquí es la excusa tan infantil para no dar a conocer el total de muertos, de internos que quedaron y de los que se fugaron.

No hablemos de que los que están ahí se lo merecen, porque no todos estaban sentenciados y no todos los sentenciados en realidad cometieron el delito que se les reprocha. Pues en México, ya se sabe, impunidad al que tiene el poder, y el peso de la ley al que se deje.

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