El miedo y el odio a la diferencia siempre ha sido uno de los mas añejos y peores vicios de las sociedades, hija de ambos sentimientos es la discriminación en contra del otro o la otra, solo por que esa otra no se nos parece físicamente, habla un idioma distinto, no profesa la misma religión o porque tiene una orientación sexual distinta a la nuestra.

La discriminación va de la mano de la ignorancia y la intolerancia, y esta queda siempre a un paso de la violencia.

Ruben Luengas, “En Contexto”:

Hazme el chingado favor!

Cortesía de Alfonso

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