ibarraHace un par de noches mientras miraba la T.V. desde la comodidad de mi hogar y esperando poder encontrar un buen programa para relajarme después de un ajetreado día de trabajo, no pude evitar detenerme en el maravilloso y cultural canal 5 de televisa y exclamar a todo pulmón: ¡HAZME EL CHINGADO FAVOR!

Resulta que me voy encontrando con una verdadera “joyita” de nuestra maravillosa televisión mexicana, un programa llamado EN BUSCA DE o EBD, como decidieron abreviar estos intelectuales de la televisora, ya ven que ahora mientras menos le piense uno con eso de títulos largos, es mejor y tiene más punch.

Pues si, se trata de una basura más, y no se si decir que hemos llegado al paroxismo de la ineptitud o que aun queda mucho por ver. Un programa más fusilado de los formatos de basura gringa que se ve regularmente en canales como VH1 y MTV (donde de musical ya solo le queda la “M”), ahora ha llegado el momento de comercializar o mejor dicho continuar comercializando con el morbo; para aquellos que no sepan de que hablo, me refiero a este programa que puede verse los jueves y creo que los martes (la neta no me interesa) en el canal 5 alrededor de las 10 pm, y el tema: “Gualá”, un pseudo-actor, que en este caso se trataba del gran, ilustre, maravilloso, que digo yo, primerísimo actor Alex Ibarra… ¿no lo recuerdan?… ni yo tampoco, creo que sigue en Vaselina por que nomás no sabe hacer otra cosa. Bueno, el punto culminante y que de nueva cuenta me hizo gritar HAZME EL RECHINGADISIMO FAVOR!!! es que el tipo o sujeto… o cosa, lo que quiera que sea, fue rodeado de 10 mujeres, así es, como lo leyeron y créanme no estaban nada mal, muchos de nosotros ya quisiéramos mínimo tenerlas de vecinas para espiarlas o aunque sea para verlas de lejitos… 10 mujeres de no malos bigotes que se discutirían el corazoncito del maravilloso Alex Ibarra… ¿pero que tiene de patético esto? en verdad mucho, se trata de un “realiti chou” con el formato de “big broder”, en donde estas 10 chicas, mamis, bombones, deben disputarse por medio de pruebas el amor de esta estrella de la televisión mexicana… ¿y bien? el problema (y que conste que no soy moralino) surge cuando las pruebas IMPUESTAS a estas pobres 10 mamis se basaban en: llamadas cachondas al actorsete, “teibol dances” con muuuy poca ropa, masajes eróticos… fajes, besotes, fiestas que seguro terminaban en orgías, baños en “yacusis” con cada una de las participantes, cenas lujosas con “champan”, etc, etc, etc… que claro el que no se quejaba era el galanazo de Alex Ibarra… todo esto aderezado con una fuerte dosis de chismes de lavadero, una cantidad impresionante de “weyes” que si por cada “wey” que estas literatas pronunciara se pudiera alimentar a un niño en África, créanme que sería el país mejor alimentado del planeta, ah y claro, esto no podía faltar: los típicos pleitos que terminaban en tremendas golpizas entre ellas (que raro, si es lo que vende).

Una vez más la mujer se vuelve objeto del “merchandais” televisivo y como siempre, puedo apostar que millones de mexicanos prefirieron ver con quien se quedaba Alex Ibarra que ver el documental sobre Afganistán que pasaban en el 11; puedo apostar que más de un millar de mujeres lloró al ver como el buen Alex le rompía el corazón a una de las bomboncitas que lo más seguro es que solo buscaba sus 5 minutos de fama y que muy pronto veremos en revistas como “H” o “PLAY BOY” por que si salió la “mapacha” que no salga “fulaanita de tal”; puedo apostar lo que sea a que una vez más nuestro país se volvió a sumergir en su eterna ignorancia.

Una noche más, donde los mexicanos nos desconectamos de la realidad y vimos como si se puede ser feliz, como se puede encontrar el amor eterno pero sobre todo verdadero y se puede triunfar ante las adversidades, aunque sea solo por 30 minutos y por televisión.

Televisa demostró una vez más que al pueblo “vino, pan y circo” y créanme, este es el peor de los espectáculos que he visto, el morbo de saber si Alex Ibarra se enamora de Fulanita que tiene un coeficiente intelectual de -1000,000 (menos un millón) rodeado de un cursi y pedante formato telenovelero y más falso que nada, solo me hace decir: ¡¿A donde chingados hemos llegado?!

Hazme el chingado favor!

Cortesía de Pavel

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