Aunque a veces parezca lo contrario, no soy gandalla. No me gusta serlo, y en lo personal odio a la gente que lo es, intenta serlo, y peor aún si se jactan de burlarse de las víctimas de sus gandalladas (¿gandalleces?, ¿ganda…qué?).

¿Apoco no les molesta que ustedes están en el banco, haciendo fila desde hace media hora, y de repente llega un güey bien fregón y se va a saludar al que está hasta mero adelante?

Gandalla: ¡Compadre!
Cómplice: ¡¿Qué pasó, compadre?!
Gandalla: ¿Cómo ha estado?
Cómplice: ¡A toda máquina!
Gandalla: Qué bien… ¿y la comadre?
Cómplice: Pos ahí anda, en la casa…
Gandalla: Ah… (silencio de 5 segundos) oiga, ¿sí me cobra este cheque?
Cómplice: ¡Hombre, claro!
Gandalla: ¡Graaaaacias, compadre! Lo que pasa es que ya voy recortado de tiempo…
Cómplice: No’mbre, no se apure, compadre…
Gandalla: (refiriéndose al que está atrás del cómplice) ¿No habrá problema? (¿te puedo agandallar el lugar?)
Agandallados: Este… pus no… (¡¿pues ya qué, imbécil?! ¡ni modo que te la arme de pleito!)
Gandalla: ¡Gracias, amigo!

Y antes de contar mi historietita de hoy, y considerando que este Blog lo lee gente que no es de Matamoros y que muy probablemente no conozca nuestro dialecto, digo, modismos, ahí les va una palabra más para su acervo cultural:

Trolelote: elote cocido y desgranado que se sirve en un vaso, generalmente de unicel (material térmico), y se acompaña con mantequilla, mayonesa, queso blanco molido, chile, limón, sal al gusto y algún loco le pone cacahuates, pepitas, nuez de la india y otras salsas o aderezos, pero esas ya son jaladas… es conocido en otros lugares de la república mexicana como esquite. (Les debo la foto)

Pues iba en mi carro como a dos cuadras de llegar a mi casa, y que veo dos señores con su respectivo carrito de trolelotes cada uno. Y que me bajo (el antojo nocturno), y que le pregunto al primero:

Buckaroo: ¿De cuánto son?
Trolelotero#1: De 10 y 12 pesos.
Buckaroo: ¡¡¡¿Qué?!!!
Trolelotero#1: Sí, joven, a eso están ya.
Buckaroo: (refiriéndose al otro) ¿Y usted a cuánto los da?
Trolelotero#2: A lo mismo, joven.
Buckaroo: No’mbre, oiga, démelo a 9.
Trolelotero#2: Sale (ante la mirada incrédula del otro).
buckaroo: Ya ’stás.
Trolelotero#1: Yo se lo doy a 8, joven. Mismo tamaño.
Buckaroo: (entendiendo el jueguito) Uy… ya no sé ni a quién comprarle…
Trolelotero#2: (con un as bajo la manga) 7 pesos, mi buen, y con todo el queso que usté quiera.
Buckaroo: Vamos a hacer una cosa. Le compro uno a cada quien, a 7 pesos, pa’ que no se peleen.
(Silencio…)
TroleloterosEnCoroYConCaraDeChiste: ¡¡¡No’mbreeeee!!!

Y así me vine a mi casa, con mis manos y mi estómago vacíos, y mi intento de agandallar completamente frustrado. Por eso les dije que les debo la foto…

¿Me convierto en gandalla? No sé si sentirme mal por mi Intento frustrado o bien por que no fui gandalla. ¡Ayuda!

ctp