Soy de Monterrey y estoy harto de la inseguridad de se vive en la ciudad. Recibí una invitación para ir a una manifestación pacífica por la inseguridad y la inacción (o complicidad) de las autoridades. Este ha sido la primer protesta pública en la que participo y lo hice por convicción, pero debo confesar que no tenía idea que debía esperar.
La protesta se basaba en inseguridad que vivimos todos en Monterrey, así como en la incompetencia del gobierno estatal y ahora la desvergüenza del gobierno municipal. PRI y PAN, Medina y Larrazabal, los dos por igual.
Empezó puntualmente a las 6:00 pm como una manifestación sin colores partidistas. Desde el estrado se grito: “Fuera Medina” y “Fuera Larrazabal” por igual. Estaban programados para participar cuatro oradores, pero ciertas personas llegaron a tratar de reventar la protesta.
Los podíamos identificar claramente. Todos con camisas con el logo de “No + Sangre”: Los jóvenes usaban máscaras de luchador o un cartón con la cara de Larrazabal (¿Por qué esconder el rostro?), otros traían tambores de batucada, las muchachas traían máscaras de carnaval, porros a su alrededor para protegerlos y varios líderes de entre los que destacaba un señor de traje negro.
Cuando estaban los oradores en el estrado hablando, los jóvenes de la batucada comenzaron a tocar sus instrumentos para no dejar escucharlos. Su grupo empezaba a gritar: “Fuera Calderón, Fuera Calderón”. Los asistentes de la manifestación le pedían a los jóvenes que dejaran escuchar, que respetaran el evento, pero seguían con tocándolos. Después, el líder, el señor de traje negro, quiso subirse al estrado a la fuerza, cosa que fue impedida por varias señoras que estaban arriba y no lo dejaron pasar. Además era lo suficientemente gordo como para no poder montarse a una estructura de 1.5 metros de altura, cosa que otros jóvenes se subieron sin la autorización de los organizadores para desplegar mantas contra el gobierno federal. La única forma de callar a la batucada y que el líder dejara de hacer ruido fue cuando entonamos todos el Himno Nacional a petición de los organizadores.
Terminó el evento y ahora los que traían la camisa “No + Sangre” les toco subir al estrado para hacer su participación. Para ese entonces, el calor ya había hecho de las suyas y fui por mi tradicional “Yuki” de limón para mitigar el calor.


Rumbo a casa sintonizaba una estación de radio rock/pop, eran casi las cuatro de la tarde cuando la estación dejo transmitir, espere y nada, cambie de estación y todo normal.
Les dejo está colaboración, es un texto de Carlos Eduardo Díaz publicado en
Una mujer está en la cama con su amante y de repente escucha que alguien abre la puerta de calle.