2012

Platicochaban

De los creadores de prohibido cachondear frente a la virgen llegan los “Platicochaban” que fueron detenidos por “la chota” en la plaza central de su ciudad.

Cortesía de Mark Vader


2011

La ciudad donde no existia el miedo – Alan F. Garcia Martínez

Esta es una pequeña ciudad como cualquier otra. Con gente rica y gente no tan rica, con gente buena y gente no tan buena. Todos salían muy temprano a trabajar con todas las ganas del mundo, incluso gracias al ánimo con que siempre amanecían eran muy, muy buenas con las demás personas. La vecina regaba las plantas de su otra vecina y el vecino ayudaba a reparar el coche del otro vecino. Antes de ir al trabajo las familias compartían momentos bonitos en el desayuno y todos salían felices sintiéndose seguros de que este sería otro gran día.

En esta ciudad no había pobreza extrema, como se menciono había limitaciones, pero mientras hubiese techo y comida todo lo demás era simplemente un lujito innecesario. Sin embargo de unos meses a la fecha la gente sintió que algo pasaba. Los momentos en que la familia se sentaba a ver la televisión por las noches ya no eran tan placenteros. Ahora no veían dibujos animados ni películas románticas, ahora se invertía un poco más de tiempo en ver los noticieros porque se corría el rumor de que en el país había discordia, había secuestros y muertes horrorosas.

Según contaban en las noticias, grupos de gente mala, torturaba y asesinaba a tanto gente mala como a gente buena común y corriente como ellos. Las noticias se esparcieron y los niños ajenos a estos acontecimientos, simplemente se entretenían al ver como el especialista criticaba la labor del presidente haciendo uso del ejemplo del panal de abejas.
En los días siguientes, los niños por las mañanas corrían con sus madres preguntando que significaba la palabra “destazado”, “descuartizado” ,”acribillado” etc., etc. Y ahora los padres tuvieron que lidiar con explicarles que significaba esto y porque allá, en otros estados, en otras ciudades la gente mala se hacía tanto daño.

La gente poco a poco empezó a darse cuenta que el vecino venia de X o Y ciudad y que era muy probable que estuviera involucrado con las barbaries que pasaban allá fuera. Así que dejaron de regar las plantas y ayudar con los carros. La gente poco a poco fue dejando de salir con sus familias a las plazas porque existía el riesgo (según los noticieros) de que el caos pronto llegara a esta ciudad.

Era precaución, no era miedo.

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