Desde Celaya, Guanajuato, un mensaje más directo para que la gente no tire basura en la calle… a ver si así entienden.

Cortesía de Jorge

Desde Celaya, Guanajuato, un mensaje más directo para que la gente no tire basura en la calle… a ver si así entienden.

Cortesía de Jorge

Esta imagen es de alguna secundaria federal.
Me llama la atención no tanto que los intendentes no hagan su trabajo, ya que ese lugar siempre esta así de sucio, ni que en las escuelas federales se sigan vendiendo productos con alto contenido calórico y deglucosa, sino el poco valor que los estudiantes dan a lo poco que el gobierno invierte en los útiles que les “regala”, y considero poco dado lo que se invierte en nuestro honorable Congreso de la Unión, que para este año se asignaron la módica cantidad de 12 mil millones de pesos, para cubrir todos sus lujitos.
La industria de la música tiene como objetivo comercializar todo más allá de su producto musical. Con estrategias de mercado son capaces de llevar al éxito su “basura” melódica y hacerla “moda”.
En Cateura, Paraguay, un pueblo esencialmente construido sobre un vertedero. Donde la gente “vive” de la basura, y los niños corren a menudo el riesgo de involucrarse con drogas y pandillas. Luis Szarán, director de orquesta y Fabio, profesor de música, establecieron un programa de música para los niños de Cateura. Fue tan exitoso el programa, que pronto tuvieron más estudiantes que instrumentos disponibles para todos. Entonces, con la ayuda del señor Nicolás, se dieron a la tarea de construirlos del material que tenían a la mano: la basura.
En esta ciudad de Tijuana circulando un camión de basura marca Lacoste. Con razón las multas de Alcoholímetros son tan caras. Así a de haber costado el camioncito. HCHF.