2013

Chiste de Viernes – Cenicienta y el Melón

melonEstán Cenicienta y el Hada Madrina preparándose para el baile…

El Hada transforma sus harapos en ricas vestiduras, costosas telas y lujosos brocados surcados por hilos de oro, recoge sus cabellos con esplendorosas joyas, y finalmente calza sus delicados pies con unos exquisitos zapatos de cristal…

La transformación es prodigiosa y Cenicienta resplandece en toda su belleza… el Hada, una encantadora viejecita con voz trémula, le dice:
– Cenicienta, recuerda que a medianoche…
– Sí, lo sé, querida Hada, todo volverá a ser como antes…
– No sólo eso, adorable niña, si a esa hora estás todavía en palacio… se te transformará el coño en un melón!!!

Cenicienta va al baile y el príncipe queda prendado de ella, hasta tal punto que se sienta a su lado a comer… pero de postre sirven melón, y él toma una rodaja con las manos y empieza a chupar y lamer con fruición, no dejando escapar ni una gota de jugo con su adiestrada lengua…

Por momentos parece perder el aliento mientras jadea y sorbe ansioso el delicioso néctar… hasta que se limpia la boca y le pregunta a Cenicienta:
– ¿Y tú a qué hora te tienes que ir?
– ¿Yo? a las 4 de la mañana

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Brion

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2012

La consecuencias de apostarle a AMLO

Por apostar en las elecciones que ganara AMLO, aqu estn las consecuencias!

Hazme el chingado favor!

Cortesa de xko70


2012

Chiste de Viernes – La Cenicienta y su gato

Cenicienta tiene ahora 75 años y se encuentra al final de una feliz vida sin su marido, el Príncipe, que ya ha muerto. Pasa sus días en el porche de su casa, sentada en una mecedora, observando el mundo con su gato Bob sobre las rodillas, feliz. Una bella tarde, de en medio de una nube, aparece de pronto el Hada Madrina.

Cenicienta le pregunta:
– Querida Hada madrina, después de todos estos años… ¿Qué haces aquí?

La madrina responde:
– Cenicienta, desde la última vez que nos vimos, has vivido una vida ejemplar. ¿Hay algo que pueda hacer por ti? ¿Algún deseo que te pueda conceder?

Cenicienta está confundida, alegre y roja de emoción. Después de pensar un poco, murmura:
– Me gustaría ser inmensamente rica.
En un instante, su vieja mecedora se vuelve de oro macizo. Cenicienta está impresionada. Su fiel gato Bob se sobresalta, y se aleja de la mecedora.

Cenicienta grita:
– ¡Gracias Madrina!

El Hada Madrina dice:
– No hay de qué. ¿Qué te gustaría como segundo deseo?

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