2011

Renuncia por motivos de salud

Aprovechando mi primer y quizás único día de vacaciones vi una película viejisima “Renuncia por motivos de salud”, y aunque la parte esencial se basa en el análisis de la corrupción entre un joven NiNi y su padre incorruptible… el final de la película es lo que les dejo en este video:


Liga Directa: http://www.youtube.com/watch?v=1mZ66JJUgF8

Hay gente a la que ya no le corre la ardilla o se le tropieza y quisieran que el mundo cambiara radicalmente de lo general a lo particular. Es decir, no quieren cambiar pero si que los demás lo hagan, porque creen que están en lo correcto. Lo que muchos no entiendes es que esta madre es al revés, se cambia de lo individual a lo general, primero yo…. y ya que actúo de forma debida, cambio a la familia, a los amigos y después a la sociedad. Por eso no se ha podido erradicar la corrupción, porque se considera parte de nosotros mismos aunque en diferente medida… y no se puede extirpar precisamente porque lo negamos, como el alcoholismo. Habrá quien robe millones, pero no puedes repudiar algo que tu harías si estuvieras en su lugar aunque probablemente no te consideres capaz porque no has estado ahí… o lo considerarías simple justicia (leas letras negritas… Quien tranza una vez… tranza dos veces).

P.D. No se cuanto tiempo dure el video en YouTube ya que lo pueden remover por cuestiones de Copyright’s…. que cosas no, para mandar un mensaje positivo tenemos que violar la ley. Tal vez la ley es la que no es adecuada pero esa es otra historia…

CHISTE
– Queda inaugurado este parque acuático!
– Sr. Presidente! es una inundación!

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Cesar


2011

El coñazo

El coñazo
Por Xavi Puig

No sé si se han preguntado ustedes alguna vez de dónde viene la expresión “esto es un coñazo”. Hoy en día nos parece lo más normal del mundo asociar una tarea ardua, pesada y aburrida a la imagen de un coño enorme, peludo y amenazante. Doy por supuesto que ustedes se imaginan algo así cuando piensan en un coñazo. En todo caso, es bastante probable que todos dispongamos en nuestro imaginario personal de un coño más o menos antipático que aparece en nuestra conciencia cuando algo muy pesado se nos avecina. Y resulta paradójico porque el coño es, para muchos, sinónimo de diversión sin límites. Un coñazo tendría que significar algo así como una macrofiesta sexual. “Tíos, menudo coñazo la fiesta de ayer” tendría que parecerse a “Tíos, en la fiesta de ayer había muchas tías y me puse las botas”. Pero no. Resulta que significa más bien lo contrario. ¿Por qué? Investiguemos un poco.

En 1914, Barcelona era el centro de la industria cinematográfica española. En aquellos tiempos, imperaban las adaptaciones de folletines teatrales, las zarzuelas y los dramas históricos. Todas ellas eran películas mudas, por supuesto, y se dirigían a un público amante del entretenimiento. En este contexto, y coexistiendo con producciones célebres como “Nobleza Baturra” (1916) o “Vida de Cristóbal Colón y su descubrimiento de América” (1917), desarrollaba su actividad creativa Armando Flores, un cineasta que, aunque es hoy en día un completo desconocido para muchos, pasará a la Historia del cine por ser el creador de un género cinematográfico apasionante: el porno fantástico (en inglés, “Fantastic Porn”).

Como su nombre indica, el género se caracteriza por mezclar hábilmente entornos irreales, fantasiosos y casi siempre futuristas con escenas de sexo muy explícito para la época. Películas como “Los de Marte son coños aparte” (1917), “Fenomenal la sonda anal” (1919) o “Los pezones del espacio se comen despacio” (1918) son piezas clave en la cinematografía de Armando Flores. “El Coñazo”, estrenada clandestinamente en 1920, fue la obra más arriesgada del autor, y de hecho recibió tantas críticas que Flores decidió abandonar el mundo del cine para siempre.

La película narraba la historia de dos exploradores de la selva que descubrían un coño gigante escondido entre unas montañas rocosas, proveniente del espacio exterior. Haciendo gala de su valentía, los dos protagonistas se adentraban en el inmenso órgano genital y descubrían que su interior era un complicado laberinto del cual nunca podrían salir. Algunos críticos sostienen que Stanley Kubrick se inspiró en esta película cuando rodó la escena final de “El Resplandor”, aunque es poco probable que la conociera. Quien sí tuvo acceso a “El Coñazo” fue sin duda alguna Pedro Almodóvar, que la homenajea directamente en una de sus últimas películas.

Armando Flores vio truncada su carrera cinematográfica por culpa de una película mal planteada e infinitamente aburrida. Sin embargo, de un fracaso siempre puede salir algo bueno. Flores consiguió que “El Coñazo” se convirtiera en el sinónimo de todo lo insoportable, lo tedioso y lo pelmazo. Cada vez que empleen la expresión “¡Menudo coñazo!” estarán ustedes homenajeando a Armando Flores, uno de los cineastas más creativos y arriesgados de nuestra cinematografía.

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Rudy