2009

23 Segundos

Un colaborador nos envío el enlace a un vídeo nos dejo fríos, en verdad quedamos impresionados, dudamos en publicarlo. Siempre que hablamos de los miles de muertos que ha habido en México en los últimos años por problemas del narcotráfico no pasa de ser en muchos casos una cifras mas, fríos números sin rostro. En pocas ocasiones podemos ver las caras de las victimas del narcotráfico, personas inocentes que se encontraban en el lugar equivocado, en la hora equivocada.

El siguiente enlace es a un video publicado originalmente en la pagina de Internet de Los Angeles Times. Es un video grafico y violento que graba lo ocurrido hace mas de un año cuando fue ejecutado el agente de la policía regiomontana Benjamin Espinoza. Es triste e indignante ver como en 23 segudos cuatro personas pierden la vida, no digo que el policía fuera un corrupto o fue por ajuste de cuentas, pero matar a la dependienta y al guardia de seguridad que no estaba armado, si que son mamadas, háganme el chingado favor.

De nuevo lo repetimos, el vídeo es fuerte, esta es la cara del México de hoy, mas muertos que en Irak, una verdadera guerra.

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Cortesía de Shama

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2008

Historias de extorsión – Z

El siguiente par de colaboraciones llegaron a este blog en cuestión de horas, es una historia más de la delincuencia organizada y desorganizada que esta totalmente fuera de control.

Los Zetas de la PROFECO

Hoy, nos habló por teléfono un hombre diciendo que es enviado del Z14, habló con mi marido y le dijo que si no cooperaba, la lluvia de balas iba a comenzar, este personaje tenía el teléfono de mi casa; y obtuvo de MI el número de celular de mi esposo; sé que no es nada nuevo que un hombre, haciéndose pasar por Zeta, te extorsione; aquí, la novedad, es la forma en que este hombre me abordó.

Unas cuantas horas antes de la llamada amenazadora al celular de mi esposo, yo contesté el teléfono de mi casa y me respondió del otro lado, un señor que me dijo: “Soy Antonio Morales de la Peña”, de la PROFECO, y estoy buscando a su esposo; yo le dije que no se encontraba, que estaba en otra ciudad, muy cercana a donde yo radico. El me dijo que tenía asuntos urgentes que tratar con él, me preguntó la hora en que lo podía encontrar en la casa, y me pidió su celular. Debido a que nosotros tenemos negocios y que en los últimos meses hemos estado tratando asuntos vinculados a ellos con la PROFECO, el señor obtuvo de mí la información que me pidió; básicamente fue mi nombre, el teléfono celular de mi marido y una hora a la cual volver a llamar. Cuando colgué el teléfono, nunca me imaginé lo que se vendría.

Más o menos una hora después, mi esposo llegó a mi casa y por la expresión de su cara le pregunté si pasaba algo; me contó que le había hablado una de nuestras empleadas diciéndole que había recibido una llamada al negocio: un señor que se identificó como “ANTONIO MORALES DE LA PEÑA”, había preguntado por mi esposo; la empleada tiene ordenes de no dar ningún dato de nosotros a nadie; y eso fue lo que hizo, este hombre, al darse cuenta de que la empleada no iba a cooperar, la insultó y la amenazó con que en un futuro la íbamos a despedir.

La empleada muy preocupada, le colgó y de inmediato se comunicó con mi esposo, le platicó todo, y eso lo puso en alerta. Como mi esposo estaba cerca de las oficinas de la PROFECO, fue hacia allí y le preguntó a una de las señoritas que siempre lo atienden, si conocían a este tipo, y presentó el nombre. La empleada le dijo que en esas oficinas no había nadie con ese nombre trabajando. Para poner una queja formal mi esposo esperó a hablar con la persona de mayor rango en esas oficinas. Lo hizo, y después de una pequeña investigación por parte de la Señorita encargada, ésta se acerca a mi esposo y le pregunta: ¿pues en qué anda usted metido?. Mi esposo se sorprendió mucho con su reacción.

Resulta que la encargada habló a las oficinas de la PROFECO de la ciudad de México preguntando por ANTONIO MORALES DE LA PEÑA, y le dijeron que es nada más y nada menos que un señor que forma parte del gabinete presidencial, hombre muy importante, encargado máximo de la Procuraduría Federal del Consumidor. En un principio y por unos instantes, la señora encargada de la PROFECO de esta ciudad a la que asistió mi esposo a poner la queja, pensó que mi esposo debió haber hecho algo muy muy malo como para que semejante personaje tan importante llamara personalmente a mi casa. Rápidose dio cuenta que tal cosa no podía ser.

Obviamente, fue una usurpación de identidad. Usada con el fin macabro de engañarme y de hacerme soltar la información que este personaje necesitaba para llevar a cabo la extorsión telefónica.

Cuando mi esposo llegó a casa asustado, me dijo que pusiera en Google el tan mencionado nombre “ANTONIO MORALES DE LA PEÑA”; lo cual nos llevó
a la página http://www.presidencia.gob.mx/gabinete/?contenido=15079; tan solo verlo nos hizo darnos cuenta de todo.

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