2011

Los estudios preparan, pero no educan

Hola, amigos de este sitio tan lleno de colorido y tecleo diario, es mi primera aportación y ojalá pueda interesarle lo que me acaba de suceder apenas anoche. Resulta que andaba de antojo de una buena hamburguesa de camarón, así que invité a mi novia a ir a cenarnosla, por lo que tomé el coche y llegamos en no mas de cinco minutos. Como es un puestito callejero, solo tiene una mesa y cuatro sillas, asi que nos sentimos de suerte al encontrarlas vacias y nos sentamos en chinga. La señora nos tomó la orden, y ahí empezó todo…

Llega una pareja mientras mi novia y yo esperábamos las hamburguesas que pedimos y, al no haber más, nos preguntan si se podían sentar a cenar allí también, a lo que, aunque no me gusta mucho, ps tuvimos que decir que sí. La muchacha que se estaba acomodando volteó y se me quedó viendo, y con una sonrisa nada disimulada me dice: “yo a ti te conozco”. La verdad yo soy muy malo para recordar rostros y no la ubiqué, por lo que le dije “lo siento”. Ella siguió sonriendo y me dijo:

-¡Sí, acuerdate!-
-De verdad, que pena, pero no te ubico- respondí
-¡ay!, ¿cómo no? si tu eras el novio de… (y en ese momento dice el nombre de mi ex novia). Volteé a ver a mi novia y ella a mi. Yo sentí que se me fue la saliva por otro lado porque apenas un par de días habíamos discutido por malentendidos acerca de ese tema. lo peor llegó cuando empezó a tratar de “refrescarme la memoria” dando datos de que vivió con la “innombrable” (mi ex), de que si no me acordaba cuando iba por ella y cosas así, a pesar que ya le había presentado a mi novia actual.

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