2012

El Titánic fue hundido por órdenes de los jesuitas.

Ahora que se cumple el centenario del hundimiento del Titánic hay infinidad de artículos, reportajes y programas sobre ese trágico suceso. Pero lo que nunca nadie ha podido mostrar es la supuesta “abertura” que el témpano de hielo provocó en el casco y que siempre se ha tomado como la causa segura del hundimiento del que fuera un famoso navío.

Ni siquiera los viajes al fondo del océano en submarino han podido traer una sola prueba, una sola foto de cómo se rasgó el acero y permitió la entrada de agua asesina. ¿Por qué? Porque eso nunca sucedió.

Ahora se conocen evidencias concretas que el choque con el hielo pudo haber sido circunstancial… o intencional para ocultar el estallido de explosivos colocados para enviar al fondo del mar a la nave… y a algunos de sus más conocidos pasajeros. Si algún día se puede penetrar la capa de sedimento que cubre la parte inferior del casco del Titánic, estoy seguro que no habrá ninguna rasgadura por hielo, sólo los agujeros característicos de explosiones internas y controladas.

En toda historia criminal hay que buscar a los más probables hechores, a aquellos que más se benefician de la comisión del delito y en el caso del Titánic son los jesuitas. Esos despreciables y macabros religiosos que buscan dominar al mundo y a su economía… así que detrás de la muerte de tantos en las frías aguas del Atlántico está el motivo más adecuado a esa orden religiosa: el dinero.

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