2014

​​La primera muerte

gritoUn sábado de esos, cualquiera, en los que una se reúne con estos amigos contemporáneos que acompañan una cena con algún vinillo caro y una plática que va perdiendo el sentido a medida que avanza la noche. El quórum, médicos en su mayoría, el tema “la primera muerte”. ¿Recuerdan la primera muerte que atendieron? Sí, la mirada era clara, iba al pasado y recuperaba los datos, las sensaciones, el escenario de esa primera vez que un paciente a su cargo murió, esa sensación de frío, de confusión, de sentir que todo lo construido, aprendido, vivenciado, en ese momento perdía sentido. ¿Qué los hizo que se deshumanizaran tan cabrón?, preguntó otro amigo, de esos mercadólogos ​que le venderían hielo a los esquimales preguntó con soberbia autoridad moral, el chiste ahí se contó solo. La pregunta era sobre qué cosa había hecho que a lo largo del tiempo la muerte perdiera su valor, su sentido, o su forma… o qué tal vez se viera como eso, simplemente, como un conjunto de huesos y fluidos que habían perdido el latir. La respuesta fue contundente, “uno no puede enfrentarse a algo tan doloroso sin hacer un poco de coraza, si te clavas con el tema, terminas muerto tú”. No lo había visto de esa manera, pero lo mismo nos pasó a los mexicanos, nos hemos enfrentado durante más de una década a la muerte, a la violencia en escalada, a la extorsión y al secuestro que al igual que los médicos, hemos convertido en estadística un tema que nos sacude por dentro. Todos recordamos la primera historia en la que alguien trastocó la vida de alguien más, en la que la violencia se impuso, sin embargo, así como en el tema de los médicos, en el tema de los mexicanos ¿Cuál será nuestra redención? ¿Qué nos salvará de volvernos indiferentes? ¿De qué nos podemos agarrar para entender que los decapitados, sicarios y extorsiones no son “normales”? O al contrario ¿resulta una estrategia adaptativa el hecho de haberse hecho a la idea y asumir una posición de pasividad frente al hecho? Como aquellos ratones que sabiéndose presa lo único que hacen es intentar esconderse con el resto en un rincón, con la certeza y desesperanza de saber que ya son la comida de alguien más.

Me niego a pensar que todo está perdido, tal vez sea que esa aura de idealismo que una tiene en la juventud aún no se ha terminado de diluir en mí.


2013

La muerte de un perron

No hay mucho que decir solo que ayer murió Brian Griffin un perro muy cabrón. Tal vez muchos no lo conozcan, pero para los que si aquí sus ultimas palabras.

Y por favor no salgan con sus mamadas que si el perro hablaba.

Brian Griffin R.I.P.

Aquí el video.


Liga directa: youtube.com

Cortesía de La pichorra

logo-la-banda


2013

Así se preparaban para la muerte de Chávez

Está bien que los portales de internet tengan información pronta y expedita de los acontecimientos, pero en sopitas.com (famoso portal de cultura pop y noticias en general) se volaron la barda con esta singular dirección para anunciar la muerte de Chávez.

Esta, entre tantas imágenes que circulan por la red relacionadas al tema, si me hizo soltar un sonoro HECF… Ellos usan plataforma WordPress, donde es posible cambiar las URL, y al momento, aún es posible acceder a la nota con tan peculiar ruta:

http://www.sopitas.com/site/206737-hugo-chavez-ha-muerto-no-publicar-hasta-que-se-muera/

Hugo-Sopitas_1

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de in_shadows


2012

La peor/mejor escena de muerte

De esas escenas de películas que merecen ser premiadas.


Liga directa: youtube.com

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Wera


2012

La muerte me la pela

Renacidos… y no en Cristo precisamente.


Liga directa: youtube.com

Hazme el chingado favor!

Cortesa de Rudy


2012

Muerte

Si quieres hacer algo, por lo cual te recuerden, entonces, asesinar es una buena opción.

Habrá algunos que digan que la vida no cambia, que para ellos siempre ha sido igual, que ellos son arquitectos de su destino, maestros de sus enseñanzas. De pronto, te topas con la muerte, esa amiga aliada de la vida, siempre tan inoportuna.

Avanzas a pasos lentos, cansado, distraído, la vida es una rutina, es un ir y venir de sentimientos. ¡Estas enamorado! crees tenerlo todo, vivir y disfrutar. El tiempo siempre hace su trabajo, nunca es tarde ni temprano, solo justo.

Vas de la mano con un niño, es tu hijo. Ahora te preocupas por la vida, ya no eres impulsivo, corriente. Quieres protegerlo, ser su escudo, darías tu vida por él, pero no quieres morir hasta verlo crecer, ¡que ironía!

Ayer atropelle a una señora, iba con dos niñas, supongo que eran sus hijas. El grito de dolor que emanaba de la boca y las entrañas de aquella desconocida, tendida sobre el pavimento, con la mirada fija en aquellas dos niñas, las observaba y de aquella acción, encontré compasión, como pidiéndoles perdón, una disculpa. Entonces no supe porque era el grito de dolor, al parecer no le dolía nada más que aquella mirada.

La mujer tardó un minuto con diez y siete segundos después del impacto, para morir. Entonces ya no hubo gritos, tampoco silencio. El sollozo de las niñas, el cuchicheo de la gente chismosa, morbosa que pretende ver el cuerpo inerte, contar los huesos rotos, horrorizarse por la cantidad de sangre, ver las entrañas a un costado de aquel bulto, que momentos antes, era una señora con sus dos hijas, iban al cine, la más pequeña quería ver esa película de estreno, pero un tipo con una camioneta les acorto el destino, el camino. Ahora tenían una escena de terror, de muerte, de desesperación.

Continuar Leyendo


2012

Murió por subirse al guayabo en ayunas

Esto salió en un periódico al norte de la huasteca veracruzana, fue la única imágen que encontre…

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Iván


2011

Me despido de ud…

Sirvan estas líneas para despedirme de un gran ser humano y un magnífico profesor. Ayer por la tarde, leía la nota amarillista y con total falta de respeto que relataba su horrible muerte. Se me estrujó el corazón, creí que lloraría, pero curiosamente la rabia e impotencia surte un efecto represor en las emociones más vulnerables.

Comenzaron la etapas de duelo; lo negué por al menos unas horas buscando frenéticamente otra nota en la red que desmintiera las palabras que escurrían sangre en la anterior, traté de encontrar quien supiera darme fe de que aún vivía, nadie sabía nada. Al fin me lo confirman, usted fue hallado en su casa muerto, desnudo, asfixiado y torturado. No conforme con arrebatarle la vida, lo despojaron de su dignidad, cosa misma que siguen haciendo los periodiquillos sensacionalistas.

Pero no se preocupe, yo lo recuerdo con el porte impecable, con la soberbia característica de los abogados, con la elegancia de un buen sarcasmo, con la mirada despectiva que regalaba a los recién ingresados. Todo el alumnado coincidía en dos cosas: que era usted muy mamón y que era el mejor profesor de la carrera. Y se jactaba de ambas con un cinismo propio de los que adolecen de todo menos de seguridad. Sin embargo, los lugares para tomar clase con usted eran peleadísimos, terminaban abriendo dos o tres secciones más para que nadie se quedara sin su tutela.

Continuar Leyendo