La voz del pueblo es voz de dios, así que como todos sabemos el mundo se va a acabar, si no entienden que quiere decir esto, significa que nos va a cargar la chingada.
Y no es la primera vez que ocurre, sucede que de repente dios se levanta de buen humor y en su infinita bondad nos da en la madre. Un día dice “pos vamos a diluviar” y ¡zas! ahóguense todos, otro día lluvia de fuego a un pueblo y el que quiera tomar foto pal feis se convierte en estatua de sal, luego un terremoto pa´ que no se anden con cosas de incrédulos, total que dios al igual que los cocodrilos, no se anda con mamadas y si te agarra tirria, pues golpe avisa.
Así, tras años de investigación científica y de una consulta de la Atalaya, descubrí las posibles formas en que nuestro señor terminaría con el mundo y me di a la tarea de realizar una guía, que espero les sea útil.
Primero tienen que ubicar su debilidad, la suya, no la de dios.
Por ejemplo si vives en la costa, digamos del paralelo 28 hacia abajo (donde el agua de mar es calientita) es seguro que diosito te quiera aplicar un huracán; pero si vives en zona sísmica, zona de inundaciones, tornados o tsunamis, hay que tomar otras precauciones.
Debes de tener una maletita con las cosas más importantes, algunas personas se dan a la tarea de guardar un radio, baterías, un botiquín, latas de comida, agua potable, y los documentos importantes de toda la familia, así como una agenda telefónica de los hospitales, la maletita (impermeable) la ponen en un lugar seguro y a la mano. Yo recomiendo hacer la maleta con los siguientes objetos: condones, las revistas porno de colección, algunas botellas de licor y unas botanas, ¡ah! el radio pa´ la música también es buena idea y la agenda telefónica de las personas que te gustaría repoblar la tierra)
Si vives en zona de huracanes, solo se trata de estar alerta a los noticieros, tomar las precauciones necesarias y hacer caso a las recomendaciones de protección civil, nada de hacerse el macho y “me quedo a cuidar la casa”, miren que el huracán no dice: “¡ay güey! aquí vive un tipo bien macho, mejor cambio el rumbo”.














