2014

Chiste de Viernes – En un vagón de tren de pasajeros

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En un vagón de tren de pasajeros, viajaban un, un chilango, una rubia espectacular y una gorda espantosa… y un jarocho.

Después de unos minutos de viaje, el tren pasa por un túnel, y se oye el sonido de una cachetada : ¡¡¡PAFFF!!! Cuando salieron del túnel , el chilango tenía un cachete rojo.

La rubia espectacular pensó : “…este chilango aprovechado seguro me quería meter mano y se equivoco, y le metió mano a la gorda y la gorda le pego una cachetada.”

La gorda espantosa pensó: “….el chilango abusador seguro le metió mano a la rubia, y la rubia le pego una cachetada”

El chilango pensó : “….este jarocho desgraciado… Le metió mano a la rubia y la rubia se equivoco, y me pego la cachetada a mi ”

Y el jarocho> pensó… ” ojala que venga otro túnel para ponerle otro madrazo al chilango…”

Cortesía de memocostecho

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2012

La niña blanca

Hombres y mujeres pequeñitos corren todos los días por calles llenas de polvo, pobreza, indiferencia, abandono y abuso, pero el día de ayer comenzó a correr por las redes la foto de Alondra, y de manera disparatada casi todo el mundo compartía en sus muros su imagen. Algunos se desgarraban las vestiduras y se preguntaban cómo es que una niña tan indefensa anduviera por ahí, pero lo más alarmante era el que fuese una rubiecita tan hermosa para estar con “unos papás que son morenos” No falta el que se conmueve como al ver un cachorro de raza pura recién nacido y ofrece casa, vestido y sustento para un ser humano tan desprotegido. No aseguro que Alondra sea parte de una familia de tez morena que se dedica, como muchos mexicanos, a pedir unos centavos para comer, tampoco sugiero que sea víctima de una red de tráfico de menores. Sobre lo que quiero hacer una reflexión es como este mexicano, este mestizo producto de muchas culturas, muchas mezclas genéticas y muchos momentos históricos sigue exaltando lo ajeno y demeritando lo propio, construyendo identidades alejadas a nuestra piel de cobre.

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2012

Chiste de viernes – La rubia, el viejo y el león

El propietario de un circo ha colocado un anuncio solicitando un domador de leones.

Aparecieron dos personas: un hombre de buena apariencia, jubilado, llegando a 70 aos y una espectacular rubia de 25 aos.

El dueo del circo, habla con los dos candidatos y les dice:
Me voy directo al grano. Mi len es muy fuerte y mato a mis dos ltimos entrenadores. *O ustedes son realmente buenos, o no van a durar un minuto! Aqu est el equipo banco, ltigo y pistola. Quin quiere ser el primero?

La rubia dice: Voy yo.

Hace caso omiso del equipo, del ltigo y la pistola y rpidamente entra en la jaula.
El len ruge y empieza a correr hacia la rubia. A falta de un metro, la rubia se abre el vestido y se queda completamente desnuda, mostrando todo el esplendor de su cuerpo.

El len se detiene de inmediato!
Se acuesta en la parte delantera de la rubia y le lame los pies!
Poco a poco, va hacia arriba y lame todo el cuerpo de la rubia durante un buen rato!

Al dueo del circo, se le cae la quijada al suelo y dice:
Nunca he visto nada como esto en mi vida!

Se da vuelta hacia el tipo y le pregunta:
Usted puede hacer lo mismo?

Y la respuesta del hombre fue:
Por supuesto!

Pero primero saque el len… Hazme el chingado favor!

Cortesa de Rudy


2011

La rubia del bar

Nunca falta alguien así en un bar.


Liga directa: youtube.com

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Rudy


2011

Chiste de Viernes – Chocolatitos

Estaba anocheciendo y una monja iba caminando por la calle. De repente una rubia se ofrece a llevarla en su coche. Muy agradecida la monja acepta y se sube al automóvil, un reluciente FERRARI rojo con asientos de piel, equipo de sonido ALPINE y como 100 cosas extras más.

-Qué bello auto tiene usted -comentó la monja-, debe haber trabajado mucho para poder comprarlo, ¿verdad?
-No, no fue así hermana, la verdad es que me lo regaló un empresario que se acostó conmigo durante algunos meses.

La monja no dijo nada, y mirando hacia el asiento de atrás vió un bellísimo abrigo de visón y le pregunta nuevamente a la rubia:
-Su abrigo es muy bonito, le debe haber costado una fortuna.
-En verdad no me costó nada, me lo regaló un jugador de futbol por haber pasado con él un par de noches.

La monja tampoco dijo nada y ya no habló más durante todo el viaje. Llegando al convento se fue a su cuarto y se acostó. De pronto alguien toca la puerta.

-¿Quién es? preguntó la monja.
-Shhhhhhh, soy yo, el Padre Carlos.
-Sabe qué Padre? ¡A chingar a su madre con sus pinches chocolatitos!

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de Contra Letras