2012

Sueños Rotos

Quien en su juventud nunca ha sentido un deseo enorme de aportar algo al mundo, algo que nos llene de orgullo, gozo y felicidad; que contribuya al desarrollo del país, que ayude a sacar a adelante nuestros mas profundos sueños y deseos…

Como cuando éramos niños que soñábamos y soñábamos con ser alguien importante, alguien con ideas, que aportara algo nuevo… como si solo de imaginarlo se tratase.

Me encuentro atravesando una situación así, en la cual uno no sabe ni que hacer, si ser chef, medico, ingeniero… todas son profesiones bonitas, pero el verdadero sentido del querer hacer las cosas nos lleva a nuestro verdadero destino. Al recordar las palabras que vienen a mi mente, “yo espero mucho de ti”, “espero que seas grande” “México necesita profesionistas” “ideas grandes para un país”, solo recuerdo en mi triste aposento que eso es mucho mas difícil que solo decirlo.

Quien no ha escuchado alguna vez en su vida el clásico “mi meta en la vida es ayudar a contribuir con el desarrollo de México” o el quizás mas trillado “me gustaría inventar”…. Inventar una palabra que si bien nos trae a la cabeza la idea de crear algo a partir de la nada es mucho más difícil que solo pensarla.

Inventar o crear es más que solo decirlo… es prepararse, crear algo nuevo para la sociedad, así que no creo que sea algo sumamente fácil. Pero recuerdan que cuando éramos niños era fácil decirlo? Ahora que gozamos de un poco mas de razonamiento caemos en la idea de que no lo es.

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2011

Ninis, nos dicen

A nosotros los jóvenes:

Nos han dejado en la nada. Nos hemos dejado en la nada. Parece que no hay mañana, ni oportunidades, ni trabajo, ni posibilidades de estudiar, de crecer, de transformar. Por eso algunos nos dicen ninis. Los que ni estudian, ni trabajan. Pero no es verdad. Al menos no del todo. Ahora es tiempo de decir varias cosas sobre ello.

Lo primero, es que, en realidad, también somos responsables de esta situación. Lo segundo, es que, tampoco podemos negar que alguien comenzó todo esto y nosotros no nos habíamos enterado. No sabíamos que no había oportunidades, o trabajo, o algo, algo que nos cubriría nuestro vacío, el que apenas conoceríamos. En realidad no lo sabíamos. Vivimos tranquilos, hasta cierto punto tranquilos, con problemas normales, algunas veces simples, otros complicados pero cuando nos enfrentamos al mundo, cuando llegó el momento de valernos por nosotros mismos, nos dimos cuenta del estado en el que estaba. Nos habían jodido todo. No había nada. Perdón por las palabras, pero así fue: todo jodido. Nosotros no lo esperábamos. Al menos no así. Nos dimos cuenta del vacío, de que los maestros renunciaron a su función de ser maestros, de que los padres renunciaron a su función de ser padres, de que nos quedamos solos, nos dimos cuenta de la corrupción(corromper: Echar a perder, depravar, dañar, pudrir.) que se come todo lo que nos rodea, de que la gente se está matando todos los días, de los sueños y deseos aplastados.

Quisimos encontrar una salida, hacer lo que nos gusta hacer. Nos dijeron, por ejemplo, que el arte no es un trabajo-nos vamos a morir de hambre-,que tenemos que ser alguien en la vida. ¡Sí somos alguien!, que en algún momento tendríamos que renunciar a lo que nos gusta hacer para poder sobrevivir. Casi nadie en este país hace lo que quiere. Siempre hemos tenido esa sensación. Nos acercamos a esa sensación de que vivimos la del país de no pasa nada. Y pensamos que en el país de no pasa nada, nadie hace lo que quiere,sino lo que puede, y que algunos quieren lo que hacen-o lo que pueden- pero no saben si eso es lo que quieren realmente-¿o se lo han preguntado?- y tal vez nunca se den cuenta de ello. Nos vimos en un futuro, atropellando para llegar más lejos. Nos vimos, sintiéndonos que podíamos burlarnos de cualquiera para sentirnos los mejores, acabando con los deseos ajenos, con las vidas ajenas.

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