2013

Villa y Zapata, héroes de la Independencia

Durante la noche del grito de independencia en Cd. Delicias, Chihuahua, en una de las calles comerciales más transitadas y muy cercana al lugar del grito.

La presidencia coloco esta manta donde reconoce que son 203 años de independencia, pero al ver a los personajes de los costados, se trata de Villa y Zapata, quienes fueron héroes pero de la Revolución, únicamente con 100 años de diferencia, hazme el chingado favor!!!

villa_zapata_independencia
Vía: fuente: radiza.com

¡Hazme el chingado favor!

Cortesía de David_Marvin

logo-la-banda


2012

Héroes de la Independencia – Zapata y Villa

Zapata

Viendo las pginas de face de algunos contactos de mis amigos, encontr esta imagen, que a primera vista me pareci graciosa pero algo me deca que se vea rara, hasta que me di cuenta que en el cartel que public la Universidad Autnoma Chapingo, con motivo de la celebracin del Aniversario de Independencia, en lugar de poner a Hidalgo, Josefa Ortz, Morelos, etc., osea un hroe de la Independencia, pusieron a ZAPATA, es decir, a un lider Revolucionario, fue ahi cuando exclam Hazme el chingado favor!

Cortesa de Liz

Villa

Lea tranquilamente un peridico local de la ciudad fronteriza de El Paso, donde el 80% de los que hoy viven aqu son refugiados de Cd Jurez. “Derrepente” me encuentro un particular anuncio donde nuestro mismsimo general Pancho Villa nos invita a la celebracin de la independencia aun cuando el ni haba nacido en ese entonces. Hazme el chingado favor!

Cortesa de Vato Sencillo


2009

Las Relaciones

relaciones“Si amas algo, déjalo en libertad. Si vuelve, es tuyo. Y si no, nunca lo fue”
(Proverbio oriental)

Las Relaciones Necesarias
El hombre es natural y necesariamente relacional: nace y crece, vive y muere en relación con otras personas y otros seres, en una interdependencia insoslayable. YO-SOY-YO-EN-RELACION con los demás y con lo demás, y no puede ser de otra manera; Ser PERSONA significa ser CON-OTROS.

Tal vez sea eso lo que quería decir José Ortega y Gasset al afirmar: “Yo soy yo y mi circunstancia”. O como ha dicho un pensador contemporáneo a modo de glosa: “Lo que soy no sería sin la circunstancia social que me reconoce e inmortaliza” (F. Savater).

Así pues, el mapa de nuestras vidas puede ser visualizado simbólicamente como una red interminable de conexiones más o menos fuertes con otros seres humanos que nos necesitan y a los que necesitamos para sobrevivir y para vivir. “Yo sólo existo en compañía de mi prójimo; solo, no soy nada”, ha dicho con toda razón el teólogo A. Torres Queiruga; y este mismo filósofo citado, tachado de individualista, cuerdamente nos recuerda que “es idiota quien cree que puede ocuparse bien de sí mismo cuando se despreocupa de todo lo demás que le rodea” (F. Savater).
Los zapatos que calzo, el vestido que llevo, la casa que me cobija, el pan que me alimenta, el libro que me enseña, etc., etc. me remiten a otros seres humanos (muchos probablemente desconocidos) que han hecho posible la existencia de esos zapatos, ese vestido, esa casa, ese pan, ese libro… que yo reclamo como exclusivamente míos y que no lo son.

La interdependencia se acentúa cuando consideramos el desarrollo integral de la persona. Nos es literalmente imposible crecer y madurar como personas sin la colaboración de otra u otras personas. “Así como las manzanas maduran con el sol, los hombres maduramos en presencia de otra persona, en colaboración con ella” (G. Torrente Ballester). Ojo: “Presencia y Colaboración”, NO Dependencia o Imposición.

De entre las innumerables relaciones que tejen la urdimbre de nuestra existencia, esta vez prestaremos atención a las relaciones amorosas de pareja y de amistad íntima. En ambos casos, tan ricos y tan enriquecedores, acechan también peligros que las pueden deteriorar y aun destruir. Y aunque son diferentes, lo que a continuación sigue puede adaptarse provechosamente a ambas.

Continuar Leyendo


2009

El pelón de Villa

Por azares del destino el fin de semana pasado fuí a caer en una de los eventos más aburridos que se puedan imaginar. La feria mundial de la moneda 2009, celebrada en Berlín, es un evento repleto de monedas y por supuesto, coleccionistas de monedas (super emocionante, si como no).

El evento este se llevó a cabo en un centro de convenciones, el cual está decorado con carteles de películas. Lo peculiar es que estos carteles son Españoles, y por lo tanto, aquellos de películas cuyo idioma original no es el Castellano, están traducidos al Castellano. Todos los carteles son antiguos, todos tienen fotos raras, textos mal traducidos y nombres muy chuscos. Pero esta joyita que les dejo en las fotos SI me hizo decir un HECF! Díganme ustedes desde cuando nuestro amado expresidente, el mismísimo Salisatanás, se parece a lo que la historia nos pinta como un héroe patrio (digo, a mí no me consta que Pancho Villa haya sido héroe y no le creo mucho a los libros de la SEP).

villa_salinas

Cortesía de Maid’n

labanda.jpg


2009

Para darnos el ejemplo

Un saludo a toda la Banda. Vivo en la calurosa ciudad de Villahermosa, en donde 2 palabras de nuestro diccionario han sido olvidadas por la gran mayoría de ciudadanos:

“Respeto” y “Cortesía”

Y para darnos el ejemplo nuestras magníficas autoridades nos presentan para que son las rampas de discapacitados en esta ciudad. Cuando ví esto, mi esposa y yo nos dijimos: Hazme el Chingado Favor.

polis

Cortesía de Fedaro

labanda.jpg


2008

El tamaño del corazón

Hoy me encontre con esta columna del buen Reyes Heroles, solo una reflexión a la sociedad. Saludos!!

El tamaño del corazón
Federico Reyes Heroles
23 Dic. 08

Si por estos días fuera, se podría jurar que vivimos en una sociedad rebosante de amor hacia el prójimo. Se vive un auténtico desfile de expresiones de convicción religiosa y bienaventuranza. El desfile comienza con la millonaria peregrinación hacia la Basílica de Guadalupe, continúa con las posadas que invocan el nombre del cielo para abrir paso a la pachanga, le siguen los villancicos, la euforia navideña de los regalos y las reuniones de todo tipo. Acto seguido llegan los abrazos sentidos de año nuevo y los buenos deseos para todo mundo, y como postre las roscas de Reyes que preparan para la Candelaria. Si por este desfile fuera se podría concluir que vivimos en una sociedad cruzada por la fraternidad. No es así.

Más allá de las festividades religiosas y todo lo que de ahí se deriva hay otras formas de pulsar la fraternidad de las sociedades. Una de ellas son los actos filantrópicos. La filantropía es el brazo más eficiente que tiene la sociedad para ayudar a quien lo necesita. No se trata entonces de una actividad romántica sin impacto, sino de una serie de acciones organizadas que auxilian sensiblemente a paliar, entre otras, las dolencias y desventuras humanas. El ánimo final no es tranquilizar las conciencias, sino actuar de forma organizada para que la sociedad esté mejor, incluido uno mismo.

No es casual, entonces, que en los países con mejores niveles de bienestar sean también aquellos con la filantropía más extendida. No se trata de suplir al Estado, para nada. Lo que ocurre es que con frecuencia las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) son mucho más eficientes que el propio Estado. De allí que en esos países el Estado sea el primer interesado en apoyar la filantropía; es una relación de mutua conveniencia que en México por desgracia todavía no se entiende. En México el 85 por ciento de los ingresos de las OSC proviene de las cuotas de recuperación, sólo 9 por ciento es aportación gubernamental.

En otros países como Japón, Portugal o la República Checa alrededor del 40 por ciento de los ingresos de las OSC son aportaciones gubernamentales. Instituciones especializadas en problemas de visión, como lo son en México el Instituto de Oftalmología Fundación Conde de Valenciana y la Asociación para Evitar la Ceguera en México, atendidos por prominentes oftalmólogos y especialistas que con frecuencia donan su tiempo, difícilmente pueden ser mejoradas por una institución gubernamental.

En México la filantropía es todavía muy delgada. En Estados Unidos hay alrededor de 2 millones de OSC, una por cada 150 habitantes. En Chile hay 35 mil, una por cada 428 habitantes. En México hay alrededor de 8 mil 500, una por cada 12 mil 350 habitantes. En Estados Unidos el 85 por ciento de la población pertenece a cinco o más organizaciones. El México el 85 por ciento de los mexicanos no pertenece a ninguna organización. En México el trabajo voluntario es un tercio del total, lo cual es comparable a países desarrollados. Pero en México ese trabajo es todavía esporádico, el 60 por ciento aporta de una a 12 veces por año. En cambio, el trabajo de todos los días es alrededor del 8 por ciento. Algo que el Estado pareciera no haber comprendido cabalmente es que el llamado tercer sector es un gran generador de empleos. En Estados Unidos uno de cada 10 empleos radica ahí, bastante más que el sector automotriz. En México la proporción es de uno en cada 210 empleos.

Hay casos como el de los Países Bajos donde más del 14 por ciento de la PEA está radicado ahí, en México es el 0.4 por ciento. Quizá la crisis sea un buen momento para repensar el asunto.

Otra forma de calibrar la fuerza de las OSC es observar cuánto aporta la propia sociedad. Hay países, y no necesariamente ricos, como Uganda o Paquistán en los cuales alrededor del 40 por ciento de los ingresos de las OSC provienen de la propia sociedad. En México es sólo el 6 por ciento. Con todo y los fantásticos logros del Teletón, los mexicanos aportamos muy poco. Además, la pirámide de donaciones está invertida: muy pocos aportan mucho y muchos no aportan nada. Eso introduce fragilidad a las OSC, pues dependen de la voluntad de pocos.

Hay organizaciones, como la creada por el Padre Chinchachoma para atender niños en situación de calle, que estuvieron a punto de naufragar porque sus donantes tuvieron requerimientos de otras organizaciones surgidas por moda sexenal. Los mexicanos parecieran confundir la filantropía con la caridad. Cuando se les pregunta cómo prefieren realizar su aportación, casi el 80 por ciento responde: “Darlo directamente a una persona necesitada”, es decir abrir la ventanilla, dar unas monedas y circular tranquilo por la vida. Esa aportación es poco confiable porque, como sabemos, atrás de esos rostros sucios de mujeres con niños harapientos al hombro, con frecuencia hay verdaderas mafias. Además, esa aportación no tiene ningún seguimiento institucional. Sólo 13 por ciento de los mexicanos aporta a organizaciones o instituciones.

Es cierto, la filantropía, en una visión moderna, está muy ligada a la vida urbana que en México es muy reciente históricamente hablando. Las formas tradicionales de aportación como el tequio, al no ser voluntarias, están en la frontera. Lo mismo ocurre con esas niñas, mujercitas y mujeres a las cuales se les “encomienda” el cuidado de ancianos y niños. Tampoco es trabajo voluntario, además de que no es deseable que dejen la educación y se marginen del aparato productivo.

Pero hay otras explicaciones: alrededor del 70 por ciento de los mexicanos considera que no se puede confiar en las otras personas; el 45 por ciento considera difícil organizarse con otros ciudadanos y el 61 por ciento considera que el resto de la gente es corrupta. Así que, a pesar del desfile Guadalupe-Reyes, nuestro corazón colectivo no es tan grande. Felicidades.

Cortesía de Aza

labanda.jpg


2008

Y si Adelita se fuera con otro

20 de noviembre, fecha simbólica para México en donde las imágenes de trenes repletos de campesinos armados con carabinas 30 30, sombreros enormes, revolucionarios a caballo e imágenes añejas de soldados formados contrastan con los desfiles escolares de niños con bigote pegado o pintado cual ranchero ganadero, niñas vestidas de Adelitas y las siempre presentes imágenes de los mas famosos personajes que hicieron historia al ser protagonistas de la revolución mexicana, como Francisco Villa, Francisco I. Madero, Victoriano Huerta, Emiliano Zapata entre otros; días para por lo menos recordar a los “héroes” que lucharon por los ideales que permitieron consolidar un país como el que tenemos ahora… (¿?)

Yendo un poco atrás al leer la historia nos damos cuenta de que el periodo histórico de la revolución fue un verdadero desmadre, balazos por acá, guerrillas por allá, asesinatos de personajes incómodos (si, desde antes acarreamos estas artes), desconocimiento de presidentes autoproclamados “por lo mientras”, formulación de planes reformistas por entidad, etc., Vaya, el protagonismo del pueblo en las decisiones políticas por primera vez tras una dictadura de muchos años.

Los lemas llevaban un fin común: bienestar para el pueblo y no solo para la clase burguesa, así mientras en el sur se luchaba por reformas agrarias, en el norte se luchaba por justicia social, el pueblo, como siempre, sirviendo para repartir chingadazos con lo que fuera mientras los intereses de los jefes se decidían con alianzas por un lado y traiciones por el otro.

Por mi parte concuerdo con lo planeado alguna vez por Madero al decir que de una revolución solo puede surgir un nuevo autoritarismo, todos los ideales revolucionarios sirvieron solo como bases para la evolución de los mismos, justicia social no solo por un pedazo de tierra o por una escuela como antes, sino de la necesidad básica de igualdad y justicia en los tiempos modernos.

Actualmente, la palabra revolución se deja escuchar entre todos los que estamos inconformes: “México necesita una nueva revolución”, “se deberían armar los chingadazos”, “el pueblo necesita levantarse”, “blablabla” entre otras frases que solo se quedan en quejas, sinceramente el país dista mucho de una revolución verdadera no por ganas, sino porque la mayoría responde apáticamente al saber que ya hubo una y no se llegó a gran cosa, es cierto, somos menos reprimidos y tenemos alcance a mas cosas, sin embargo queda ese aire de “falta mucho” cuando hablamos de justicia e igualdad.

En mi punto de vista un golpe de estado solo cambiaría los personajes, pero las mañas seguirían y nuestros nietos escribirían sobre lo mismo que ahora nos planteamos, la educación es en donde se encuentra la verdadera revolución, educarnos a no ser borregos, a no ver televisión, a no estar mas pendientes de la decepción mexicana que de los despidos masivos en México y mas cosas que realmente se pueden lograr con la educación no solo de las nuevas generaciones, sino de nosotros mismos (y es que eso de estar esperanzados al futuro sin hacer nada en el presente es lo que nos rompe la madre).

No es queja ni mucho menos, tampoco es mi estilo escribir de estos temas, solo que al haber escuchado a los viejos cuando era niño sobre la situación del país me hacen pensar en que contaré de viejo a los futuros chamacos, pues muchos temas siguen siendo los mismos en una sociedad que sin duda ha cambiado; entonces… ¿Porqué seguimos estancados?… Quizá la nueva revolución no se geste en un blog de Internet o en una plática de peda o entre mentadas de madre en marchas contra el sistema, sin embargo creo que es bueno estar concientes de esto para buscarla en otro lado (y no, no es en un paraíso nevado para los que quieran abandonar el país y buscarla allá)

¡Excelente día!

yaocelotl